La cosecha de vino y mosto en España se quedará en torno a los 34 Mhl, según la previsión de Cooperativas Agro-alimentarias de España, elaborada tras analizar la información disponible de las principales zonas productoras. La organización ha dado a conocer la cifra después de reunir a su Consejo Sectorial Vitivinícola para repasar la campaña, la evolución de la producción nacional e internacional y varias cuestiones normativas que afectan a la competitividad y a la comercialización del vino.

De confirmarse la estimación, España encadenaría cuatro campañas consecutivas con una producción inferior a los 37 Mhl, un periodo de cosechas significativamente más cortas que el de otros ejercicios, según la organización.
En cuanto a la vendimia, la organización destaca que, pese a su adelanto, la uva recogida presenta una gran calidad. Las elevadas temperaturas, sin embargo, han afectado a la productividad de los viñedos y han reducido el tamaño de las uvas y su peso.
La menor disponibilidad de producto se da además en un contexto internacional de producciones reducidas. Las estimaciones analizadas por el Consejo Sectorial sitúan la producción mundial de vino en torno a los 222 Mhl. De materializarse, sería el cuarto año consecutivo de baja producción mundial y uno de los volúmenes más bajos de las últimas décadas. Como referencia, en 2018 la producción mundial alcanzó aproximadamente los 294 Mhl.
La etiqueta del mercado de destino
El Consejo Sectorial abordó también la propuesta de modificación del Reglamento Delegado (UE) 2019/33 en lo relativo a las normas de etiquetado de los productos vitivinícolas destinados a terceros países.
Cooperativas Agro-alimentarias de España considera necesario establecer una autorización automática que permita a los vinos europeos destinados a la exportación cumplir los requisitos de etiquetado exigidos por los mercados de destino cuando estos no coincidan con los establecidos en la Unión Europea. Para ello, el sector cooperativo solicita modificar la redacción actual, «Estado miembro puede permitir», con el fin de que la aplicación de esta excepción no dependa de una decisión nacional.
La organización señala que la existencia de criterios nacionales distintos puede generar cargas administrativas adicionales para las empresas exportadoras cuando las exigencias de etiquetado de los países importadores difieren de las normas comunitarias. A su juicio, un enfoque armonizado a escala europea aportaría mayor seguridad jurídica, reduciría la complejidad administrativa y facilitaría el acceso de las bodegas y cooperativas europeas a los mercados internacionales.
Por último, el Consejo avanzó en la organización de la Jornada Sectorial Vitivinícola de Cooperativas Agro-alimentarias de España, que se celebrará el miércoles 4 de noviembre en Cariñena (Zaragoza). El encuentro reunirá a cooperativas vitivinícolas de distintas comunidades autónomas y servirá para analizar los principales retos del sector y las perspectivas de futuro del vino cooperativo español.







Deja un comentario