Desde hace un par de semanas, Polonia y Rusia están enfrentadas por un problema comercial. El pasado 10 de noviembre, Rusia decidió prohibir las importaciones de carnes y productos cárnicos procedentes de Polonia. Cuatro días después, decidió prohibir también las importaciones de productos vegetales. Rusia justifica esta medida alegando irregularidades en los certificados que acompañan a los productos. Por el contrario, Polonia considera que ésta es solo una excusa para frenar sus crecientes exportaciones.
En el Consejo de Ministros de la UE, celebrado la pasada semana, la delegación polaca denunció que la actuación de Rusia es una brecha en el Acuerdo UE/Rusia y pidió apoyo a los otros Estados Miembros y la Comisión Europea. Esta animó a mantener contactos a nivel técnicos, que en el pasado han resultado efectivos y se ofreció a participar activamente en las reuniones de los dos grupos de expertos (Grupo Postdam para productos de origen animal y Grupo Rosendael para productos de origen vegetal).






Deja un comentario