Los microchips con identificación basada en frecuencia de radio siempre se han barajado como una alternativa más fiable que los crotales en la identificación de los animales, de cara a que al ir inyectados en el animal, no se podrían perder, ni se podrían cambiar uno por otro y serían de más fácil lectura. No obstante, un grupo de informáticos holandeses han puesto de manifiesto los puntos débiles de este sistema: sería posible insertar virus informáticos en dichos chips.
Han presentado sus hallazgos en una Conferencia Informática celebrada en Pisa, presentado la ponencia “¿Está tu gato infectado con un virus informático?”.
Dicha ponencia, así como información relacionada y los pasos a seguir para proteger los chips de los ataques pueden consultarse en la siguiente web:






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