La Organización Interprofesional de la Patata de Castilla y León (OIPACYL) ha pedido a los productores que actúen con prudencia y permanezcan atentos a la evolución del mercado durante las próximas semanas, ante las informaciones que llegan de distintas zonas productoras europeas sobre los posibles efectos de las altas temperaturas y la falta de agua en los cultivos.

La campaña de 2025 dejó importantes excedentes y las previsiones de siembra para 2026, aunque algo inferiores, se mantenían en niveles elevados, lo que hacía prever una oferta abundante de patata en el mercado europeo. Ante ese escenario, ya en enero la interprofesional había recomendado a los agricultores sembrar con contrato y reducir su exposición a las oscilaciones del mercado libre. El inicio de la campaña española ha confirmado en buena medida esas previsiones: la oferta procedente de la campaña anterior ha presionado el mercado y ha condicionado a la baja los precios percibidos por los productores.
El factor que puede reescribir el guion
OIPACYL considera necesario seguir con atención lo que está ocurriendo actualmente en Europa antes de sacar conclusiones sobre el conjunto de la campaña. Las elevadas temperaturas y la escasez de precipitaciones están afectando a numerosas zonas agrícolas europeas: el Centro Común de Investigación (JRC) de la Comisión Europea advertía a finales de julio de que el calor excepcional y las limitadas precipitaciones en Europa occidental y central habían reducido la humedad del suelo, limitado la acumulación de biomasa y afectado a fases sensibles del desarrollo de distintos cultivos de primavera y verano. El Observatorio Europeo de la Sequía, por su parte, ha señalado que las condiciones de sequía se mantienen en niveles críticos en buena parte del continente y han empeorado en determinadas zonas del centro y el oeste.
Aunque estos informes analizan el conjunto de los cultivos y todavía no permiten cuantificar una posible reducción de la producción europea de patata, sí confirman que las condiciones meteorológicas están generando estrés hídrico y térmico en zonas agrícolas relevantes.
Ni euforia ni precipitación
La interprofesional está recabando información sobre la evolución del cultivo en los principales países productores europeos y considera prematuro estimar la reducción de rendimientos o su repercusión sobre el mercado. Según su presidente, Eduardo Arroyo, hace unos meses todo apuntaba a un mercado condicionado por el exceso de oferta, pero hoy existen factores meteorológicos en Europa que obligan a estar atentos, sin que se conozca todavía su impacto real sobre la producción; por ello, defiende que el agricultor debe disponer de toda la información antes de tomar decisiones precipitadas.
Desde OIPACYL insisten en que no se trata de anticipar una subida de precios ni de generar expectativas que aún no pueden sostenerse con datos definitivos, sino de advertir de que el escenario europeo está evolucionando y puede terminar afectando al equilibrio entre oferta y demanda de patata. La interprofesional continuará recabando información de los principales mercados y zonas productoras europeas para trasladarla al sector a medida que disponga de datos más precisos.





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