Jóvenes Agricultores y Ganaderos de Cataluña (JARC) ha pedido al Departamento de Acción Climática, Alimentación y Agenda Rural de Cataluña (DACC) que defienda a los profesionales agrarios en el Plan Estratégico que deberá presentar el Ministerio de Agricultura a la Comisión Europea antes del 31 de diciembre. La organización considera que ningún sector productor debería quedar excluido de las ayudas directas de la Política Agraria Común (PAC). Esto sólo será posible si se destinan las ayudas a los agricultores y ganaderos que viven de su actividad en el campo, que según JARC debe representar al menos el 50% de sus ingresos.
Un estudio realizado por la Unión de Profesionales y Trabajadores Autónomos (UPTA) en 2020 revela que en España, actualmente dos de cada tres agricultores o ganaderos son «agricultores de sofá», es decir, que están dados de alta en el sector agrario, pero no se dedican como actividad principal, y por tanto no están dados de alta en la seguridad social. Según la entidad, el DACC debería poner fin a este agravio por los profesionales del primer sector en la elaboración del Plan Estratégico para Cataluña, para defender nuestro modelo productivo, garantizar la soberanía alimentaria del territorio, el producto de proximidad y la fortalecimiento de las zonas rurales y sus habitantes.
La resiliencia que ha demostrado el sector agroalimentario durante la pandemia lo ha hecho aún más atractivo a los ojos de los fondos de inversión. Según el estudio realizado por Deloitte, el 58% de las transacciones a escala global que se realizaron en el sector hortofrutícola entre 2017 y 2020, se produjeron en España. Además, seis de cada diez operaciones fueron realizadas por parte de inversores financieros o fondos de capital privado.
Estas operaciones representan otro escollo para una PAC más profesional, social y justa, porque acaparan gran parte de las ayudas, pero sus beneficios no revierten en el territorio, y están condicionados a la rentabilidad de los resultados, a diferencia de los productores agrarios, que son la única garantía para abastecer la población de alimentos de calidad, al margen de las fluctuaciones del mercado.








Veo que a los denominados agricultores profesionales (ojo, entre ellos habrá muchas sociedades, tipo S.L, SLU etc que pueden cumplir todo lo que queramos , pues sólo tienen que modificar sus estatutos o crear nuevas ) no les basta con las ayudas que reciben de todo tipo, amen de las directas, ejem maquinaria, modernización explotaciones, puesta en marcha de regadíos, inversiones no productivas, jóvenes agricultores, etc. Lo quieren todo aunque la ayuda sea por mantener una superficie en estado productivo y los costes de los agricultores no profesionales sean más de dos veces los de los profesionales.
En fin que mas de lo de siempre, que quiten a todos los que se pueda de recibir ayudas y les den más ellos.