El Departamento de Agricultura, Ganadería, Pesca, Alimentación y Medio Natural (DAAM), dentro de la campaña de prospección intensiva de los frutales para la detección de posibles focos iniciales de plagas y enfermedades de cuarentena, ha detectado, además del primer foco de Almenar, dos nuevos focos iniciales de la bacteria llamado fuego bacteriano ( Erwinia amylovora ) en plantaciones de perales en los términos municipales de Ivars de Noguera y de Alguaire.
Desde el DAAM ha procedido de manera inmediata a la adopción de las medidas de erradicación especificadas en el Decreto 42/2007, de 20 de febrero, por el que se establecen medidas para la prevención del fuego bacteriano. Estas medidas consisten en el arranque y la destrucción inmediata de los árboles afectados y los de su entorno inmediato, así como el establecimiento de las correspondientes zonas de seguridad de un kilómetro de radio.
Se trata de los tres primeros focos detectados en Cataluña desde el año 2007. Cataluña cuenta con unas 23.000 hectáreas de plantaciones de pera, manzana y membrillo, muy susceptibles al fuego bacteriano. Nuestro territorio tuvo focos de fuego bacteriano en los años 1998 y 1999 en Corbins y Torre-serona, posteriormente, en la Cerdanya (tocando en Francia), y en 2007, en la zona frutícola de Girona. Todos estos focos fueron totalmente erradicados, por lo que Cataluña mantiene la situación de Zona Protegida del fuego bacteriano.
La Generalidad de Cataluña apuesta por la erradicación, a fin de mantener libre de su territorio esta enfermedad de los frutales de pepita, que provoca la muerte de los árboles en un corto periodo de tiempo.
Para evitar la introducción y propagación del fuego bacteriano, es de capital importancia la detección precoz de los focos, así como el arranque y la quema inmediata de las plantas afectadas. Por este motivo, el DAAM lleva a cabo como cada año, la campaña 2013 de prospección intensiva de los frutales de pepita, en las diferentes zonas frutícolas catalanas. Esta campaña se está desarrollando a lo largo de 6 meses y cuenta con la participación de 15 técnicos de campo, más 7 técnicos más de apoyo, contratados específicamente para la prospección de frutales de pepita para la detección de posibles focos iniciales de fuego bacteriano , además del personal técnico del Servicio de Sanidad Vegetal, tanto de campo como de laboratorio.
Cataluña dispone además de un centenar de Agrupaciones de Defensa Vegetal (ADV) distribuidas por todo el territorio, que cuentan con técnicos que colaboran con el Servicio de Sanidad Vegetal en la prevención y la lucha contra plagas, y que son claves para prevenir las plagas y las enfermedades peligrosas para nuestros cultivos.
El fuego bacteriano, actualmente presente en la mayor parte de los países europeos y del Mediterráneo occidental, afecta a varios vegetales de la familia de las rosáceas, entre los que se encuentran el peral ( Pyrus sp. ), el manzano ( Malus sp. ), el membrillero ( Cydonia sp. ) y los nísperos ( Eryobotrya sp. y Mespilus sp. ), así como plantas ornamentales y silvestres: Amelanchier sp ., Chaenomeles sp ., Crataegus sp . (Espino blanco, acerolo), Cotoneaster sp . (Corners y muchas especies y variedades cultivadas), Photinia Davidianos , Pyracantha sp . (PIRACES), Sorbus sp . (Moix, Server) y las variedades ornamentales de Pyrus sp . y Malus sp . La sensibilidad a la enfermedad es muy diversa según especies y variedades.
Las primeras infecciones suelen aparecer en primavera, y debido a la falta de tratamientos químicos curativos se propaga muy rápidamente a través de las flores o las heridas provocadas por la caída de hojas, heladas, granizadas, etc.
Los daños causados ??pueden ser muy graves, ya que, concretamente en el peral, puede producir la muerte de la planta afectada en un periodo muy corto de tiempo. Esto viene agravado por la gran facilidad de propagación de la enfermedad y porque no hay tratamientos químicos curativos que lo puedan paliar.
Recordamos a todos los agricultores, especialmente los de la zona frutícola de Lleida, la necesidad de vigilar intensivamente sus plantaciones de pera, manzana y membrillo, para detectar posibles focos iniciales. Hay que tener en cuenta que la meteorología de estas últimas semanas ha sido muy propicia para la propagación de esta bacteria, y que habrá que extremar las precauciones a la hora de hacer trabajos de poda, para evitar la propagación involuntaria de la enfermedad.






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