Según un estudio de la Universidad de Dublin, añadir aceite de pescado en la dieta del ganado vacuno reduce de forma significativa las emisiones de gases de efecto invernadero de sus heces, las cuales suponen una cantidad significativa cuando existe una importante cabaña ganadera.
Esta mejora se atribuye al contenido en ácidos grasos omega-3 del aceite de pescado, que además mejora la salud del animal mejorando la calidad de la carne. Según los investigadores estos efectos son significativos con una incorporación de un 2% de aceite de pescado.
Más de un tercio de las emisiones de metano a nivel mundial, unos 900 millones de tn de equivalente CO2, se producen por la cabaña ganadera de rumiantes. El metano es por unidad de volumen un gas de efecto invernadero 20 veces más potente que el dióxido de carbono.






Deja un comentario