Un estudio de la Universidad de Cornell (Nueva York) confirma un hecho popularmente conocido en los países desarrollados; la gente tiende a comer alimentos menos saludables cuando se siente triste, deprimida o con un estado de ánimo bajo, refugiando su estado de animo en un consumo compulsivo.
En el estudio se ofreció a una serie de personas ver una película divertida (Sweet Home Alabama) y otra triste (Love Story), y para picar palomitas con sal y mantequilla; y uvas pasas.
Con “Love Story” el consumo de palomitas fue 36% superior al de la otra película. Además en la película divertida las personas comían las palomitas más despacio.
Los autores opinan que la gente que se siente feliz tiende a mantener sus hábitos en el corto plazo. Mientras que los que se sienten deprimidos optan a menudo por alimentos fáciles de comer que le proporcionan una breve euforia.






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