La Asociación Interprofesional de la Remolacha y el Azúcar de Francia (AIBS) ha alertado de las consecuencias excepcionalmente graves que las condiciones climáticas registradas desde la primavera de 2026 están teniendo sobre la cosecha francesa de remolacha azucarera. La sucesión de varios episodios de calor extremo, combinada con una sequía duradera en buena parte del territorio francés, afecta severamente al desarrollo de las remolachas y compromete de forma significativa el potencial de la cosecha en numerosas cuencas de producción, según ha señalado la organización.

Las observaciones realizadas a mediados de agosto en el conjunto de las regiones remolacheras francesas muestran, pese a las disparidades territoriales, una situación extremadamente preocupante que podría traducirse en una caída de la producción nacional de más del 20% respecto a la media de los últimos cinco años. La AIBS atribuye este descenso a:
– Un peso radicular un 18% inferior a la media quinquenal, equivalente a una pérdida de cerca de 10 t/ha;
– Un desarrollo foliar que se reduce más de un 50%, con un déficit de casi 20 t/ha de hoja respecto a la media de cinco años;
– Un estrés hídrico que ralentiza o incluso interrumpe el crecimiento de la remolacha en determinadas zonas;
– Un potencial de crecimiento considerablemente reducido para el final del ciclo vegetativo en algunos territorios.
Más allá de la falta de agua, las temperaturas extremas registradas durante el verano han provocado un estrés fisiológico importante en los cultivos. Estas condiciones excepcionales han favorecido además el desarrollo de bioagresores, en particular los gorgojos y la polilla, así como el deterioro sanitario de las raíces por podredumbres (rhizopus), lo que agrava las pérdidas constatadas. En varias regiones, la situación es tal que algunas parcelas podrían no llegar a recolectarse.
Esta caída de la producción afectará directamente a las explotaciones agrícolas, pero también al conjunto de la cadena de valor remolacha-azúcar. Las empresas azucareras francesas tendrán que hacer frente a un volumen de remolacha claramente inferior a las previsiones iniciales, lo que se traducirá en una reducción sustancial de las producciones de azúcar, alcohol y bioetanol.
Francia no es un caso aislado: varias regiones productoras europeas también han sufrido condiciones climáticas extremas este verano, lo que anticipa una caída significativa de la producción de azúcar en Europa.
La AIBS, organización interprofesional agraria reconocida por el Ministerio de Agricultura francés mediante decreto de 2 de junio de 2014, agrupa al conjunto de actores de la filière remolacha-azúcar. El sector reúne a unos 23.000 cultivadores de remolacha, tres grupos industriales y 19 azucareras repartidas en distintas cuencas de producción del territorio francés, y representa cerca de 60.000 empleos directos, indirectos e inducidos.







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