La Comisión Europea aprobó el pasado 7 de julio su nueva Estrategia sobre la Ganadería, que reconoce el papel estratégico de la producción sostenible y del modelo familiar. La Asociación Avícola Alternativa (AviAlter) ha valorado ese reconocimiento político, aunque ha trasladado varias advertencias que considera imprescindibles para que la norma beneficie realmente a la avicultura campera y ecológica española.

Sobre la transición hacia sistemas sin jaulas, la organización celebra que la Estrategia contemple periodos de adaptación y apoyo financiero, pero reclama concreción: a su juicio, la Comisión no ofrece una hoja de ruta creíble de financiación, y se limita a apuntar un posible instrumento específico para el sector, cuando se esperaba un plan de inversión con compromisos y calendario definidos. «La transición hacia sistemas sin jaulas no puede recaer únicamente sobre las espaldas de los productores», sostiene José Carlos Terraz, presidente de AviAlter, quien reclama que cualquier mecanismo financiero priorice a las explotaciones familiares de menor tamaño frente a la reconversión de las grandes unidades intensivas.
La organización subraya también el desarrollo previsto de una hoja de ruta europea para mataderos móviles o de baja capacidad, orientada a fomentar cadenas de valor ganaderas integradas localmente y reducir el transporte de animales. Terraz señala que esta medida «necesita de apoyo económico para contrarrestar el daño de tantos años de prohibición de pequeños mataderos y de etiquetado fraudulento del sistema de cría». AviAlter considera que la falta de infraestructuras de sacrificio adaptadas a la pequeña escala es uno de los principales obstáculos para la rentabilidad de la avicultura alternativa en España, y pide al Ministerio de Agricultura y a las comunidades autónomas que se anticipen a la hoja de ruta europea impulsando ya el marco normativo y las inversiones necesarias.
La organización pone también el foco en el futuro Sistema Europeo de Excelencia, que reforzará el etiquetado de origen y distinguirá los productos elaborados bajo los estándares más exigentes en sostenibilidad y bienestar animal. AviAlter lo considera potencialmente la herramienta más poderosa de toda la Estrategia para el sector, siempre que se diseñe con criterios ambiciosos y verificables, como la densidad ganadera real, el acceso efectivo al exterior, el tamaño de la explotación o la vinculación con el territorio. La entidad advierte de que, si los criterios resultan laxos o se aplican de forma flexible, el sistema podría convertirse en una herramienta más al servicio de quienes construyen mensajes sin cambiar prácticas, como ocurrió, según denuncia, con la transición a sistemas sin jaula en la producción de huevos, donde la producción industrial ha terminado apropiándose de los valores asociados a las producciones alternativas.
Como cuarta oportunidad, AviAlter destaca el Plan de Acción sobre Proteínas, que persigue elevar hasta el 35% en 2035 la proporción de semillas oleaginosas y cultivos proteicos cultivados en la UE destinados a la alimentación animal, frente al 25% actual. La organización recuerda que el bloque comunitario depende principalmente de Brasil, Estados Unidos, Argentina, China, India y Paraguay para la producción de proteínas, países que concentran el 90% de la soja utilizada en pienso. Para AviAlter, este plan supone una oportunidad concreta para reducir los costes de producción del sector y reforzar la coherencia entre el modelo productivo campero y ecológico y los valores que lo sustentan. «La avicultura alternativa, cargada de valores relacionados con lo local, producciones arraigadas al terreno, participando de la cultura y tradiciones locales, generando valor local, no son deslocalizables. No serán sustituidas por pollos que vengan de otras regiones del mundo con precios más baratos e impulsan la soberanía alimentaria de la que son pieza imprescindible los cultivos proteicos», señala Terraz.
AviAlter señala como referencia el Sello ANDA, que impulsa junto a la Asociación Nacional para la Defensa de los Animales, como modelo de diferenciación verificable, independiente y basado en criterios objetivos al que debería aspirar el futuro Sistema Europeo de Excelencia.






Deja un comentario