La mayoría de los consumidores consultados en México, Canadá, Japón y Colombia se mueve entre la duda y una apertura moderada ante la carne de cerdo editada genéticamente, con un fuerte énfasis en el etiquetado claro como condición para generar confianza, según una encuesta encargada por la Federación de Exportadores de Carne de Estados Unidos (USMEF).

El estudio se realizó entre el 28 de octubre y el 11 de noviembre de 2025 a 4.065 adultos responsables de la compra en su hogar que habían adquirido carne de cerdo en los últimos 12 meses, con muestras en México (1.017), Canadá (1.030), Japón (1.018) y Colombia (1.000).
Cuando se pregunta por tecnologías nuevas en alimentos o carne, casi nadie menciona espontáneamente la edición genética. El trabajo de USMEF sitúa a la mayoría de los encuestados en una zona intermedia, con una “apertura mixta” hacia alimentos producidos con nuevas tecnologías, especialmente en Japón y Canadá.
Esa ambivalencia persiste incluso después de ofrecer una definición de “carne de cerdo editada genéticamente” basada en cambios precisos (por ejemplo, CRISPR) y diferenciada de los OMG por no introducir genes de otras especies. Tras esa explicación, el bloque “neutral + inseguro” se reduce, pero sigue siendo mayoritario en los cuatro países (por ejemplo, del 60% al 54% en México y del 80% al 73% en Japón).
Etiquetado y falta de conocimiento en el consumidor
El etiquetado en el envase aparece como un elemento central de transparencia: en todos los mercados hay mayorías que consideran importante ver una indicación clara de que el producto es editado genéticamente. En el nivel de “muy importante”, los porcentajes alcanzan el 58% en México, 60% en Colombia, 58% en Canadá y 43% en Japón.
La percepción de “naturalidad” influye de forma notable, con más dudas en Canadá y Japón sobre en qué se diferencia la edición genética de los organismos modificados genéticamente y de la carne cultivada. El estudio señala que esa confusión se mezcla con inquietudes sobre salud, seguridad, sostenibilidad y bienestar animal.
Aun así, cuando se comparan atributos, la edición genética tiende a verse como más sostenible y más favorable al bienestar animal que los OMG, aunque esas percepciones todavía no aparecen consolidadas en todos los mercados.
Beneficios versus preocupaciones
Los beneficios percibidos no se concentran en una única idea, mientras que las preocupaciones resultan más dominantes. En México, el principal beneficio asociado es la mejora del bienestar animal (37%); en Colombia (38%) y Canadá (43%), la reducción del uso de antibióticos; y en Japón, la idea de una carne “más segura” (29%).
En el lado de los riesgos, destacan los “efectos desconocidos” como principal preocupación en México (58%), Colombia (59%) y Canadá (57%), mientras que en Japón sobresalen los riesgos de salud y seguridad (49%). En conjunto, el informe resume que las preocupaciones pesan más que los beneficios en el estado actual de la opinión pública sobre la carne de cerdo editada genéticamente.





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