La Asamblea de FEPEX, celebrada ayer en Madrid, aprobó la Hoja de Ruta para 2025, con el objetivo de reforzar la defensa de la producción hortofrutícola y su adaptación a la creciente regulación nacional y comunitaria. La federación considera prioritario impulsar medidas que permitan a las explotaciones mantener su competitividad en el mercado europeo, en un contexto marcado por la presión regulatoria y la competencia desigual con producciones de terceros países.
Inversión y apoyo a las organizaciones de productores
FEPEX subraya que las necesidades de inversión en las explotaciones son cada vez mayores para poder competir con otros productores comunitarios, que cuentan con ventajas logísticas por su proximidad a los principales mercados europeos, y con los países extracomunitarios, que operan con menores costes sociales, ambientales y regulatorios.
En este sentido, la federación insiste en la necesidad de priorizar el apoyo a las organizaciones de productores y sus asociaciones dentro del marco de la futura PAC. Considera esencial incrementar la financiación comunitaria destinada a los programas operativos, que permiten realizar inversiones tanto individuales como colectivas en las explotaciones hortofrutícolas.
Regulación y medidas de reciprocidad
FEPEX advierte que la creciente regulación en la UE está profundizando las diferencias en las condiciones de producción entre los productores europeos y los de países terceros. Esta situación está favoreciendo el incremento de importaciones con estándares menos exigentes, lo que pone en desventaja a la producción comunitaria.
Ante esta realidad, la federación considera urgente aplicar medidas de reciprocidad, especialmente en ámbitos sensibles como la regulación fitosanitaria y medioambiental, con el fin de evitar distorsiones en la competencia y garantizar que las importaciones cumplan con los mismos requisitos exigidos a los productores europeos.
Costes laborales y escasez de mano de obra
Otro de los puntos destacados en la Hoja de Ruta de FEPEX es la preocupación por el aumento de los costes sociolaborales, impulsado en gran medida por la subida del Salario Mínimo Interprofesional (SMI), que ha crecido un 61 % desde 2018. Este incremento, señala la federación, está afectando a la sostenibilidad económica de las explotaciones hortofrutícolas.
Asimismo, FEPEX alerta sobre la creciente escasez de mano de obra, que se está convirtiendo en un problema estructural para el sector. En este contexto, cada vez más empresas están explorando la contratación de trabajadores migrantes mediante contratos de temporada en origen, como una alternativa para paliar la falta de personal.






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