Un nuevo estudio, realizado por el Servicio de Investigación Agraria de EEUU (ARS) confirma que los cultivos transgénicos tipo Bt, autoprotegidos contra plagas, tienen mucho menor impacto medioambiental que la aplicación de insecticidas en lo que se refiere a los daños en los insectos que no constituyen plaga.
Los autores han comparado las poblaciones de insectos en cultivos de maíz, patata y algodón Bt y no Bt, con y sin tratamiento insecticida, observando una gran variabilidad en los diferentes casos, sobre todo en función del tipo de insecticida empleado.
La principal conclusión del estudio es que el menor impacto sobre los insectos que no son plaga es el de no aplicar ningún tipo de tratamiento y que el cultivo de variedades tipo Bt tiene un impacto considerablemente menor al de aplicar insecticidas.






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