La administración jordana ha notificado a la OIE dos focos de fiebre aftosa, tras más de 8 años sin incidencias. El origen de la infección se achaca al contacto con un animal o animales infectados durante el pastoreo o en fuentes de agua comunes.
Los focos se han producido en AZ ZARQA (Al este de Al Dilal, Al Dilal) y en AL KARAK (Al sur de Al Karak, Faqo), en explotaciones de vacuno y de ovino.
Además de las medidas habituales de cuarentena y restricción de los movimientos, se está vacunando y se están aplicando antibióticos y antipiréticos ante una posible infección bacteriana secundaria.






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