Un rebaño de vacuno del condado de Surrey (Reino Unido) va a tener que ser sacrificado tras descubrirse que su alimentación contenía harinas de carne y hueso, según ha informado BBC Radio 4. El caso se detectó cuando unos veterinarios visitaron la granja para comprobar la identificación y registro de los animales. Los veterinarios notaron que el aspecto de la comida era extraño.
Al parecer, el granjero les estaba proporcionando esta alimentación inadvertidamente. Se trataba de comida para conejos, adquirida a un proveedor local, que luego se comprobó que contenía harinas de carne y hueso.






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