En determinadas zonas de Francia ha aparecido un grave problema con los daños en la agricultura provocados por cisnes, que desde hace unos años han cambiado sus costumbre migratorias y permanecen en el terreno, alimentándose de lo que encuentran en el campo y en esta época de forma especial con los cereales.
Este año son especialmente abundantes en Claimarais donde están causando graves daños a las parcelas. Los cisnes son aves protegidas contra las que en principio no se puede actuar, sin embargo los agricultores han amenazado con realizar batidas si no se les indemniza por los daños.






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