La negociación de la PAC posterior a 2027 ya no se lee como un “todos contra Bruselas”. En los últimos dos años, tanto el Consejo de ministros de Agricultura como el Parlamento Europeo han sido capaces de lanzar mensajes relativamente unitarios sobre qué tipo de PAC quieren mantener, mientras la Comisión propone un giro de arquitectura que divide a los Estados por intereses muy concretos.

Una clave para entender por qué no todos los países se oponen a la nueva PAC post-2027 es que la batalla no es “Norte vs Sur”, sino varias tensiones superpuestas: cuánto dinero hay, cómo se organiza (separada o dentro de un gran fondo) y con qué reglas se reparte. Y en esas tres capas, un mismo país puede alinearse con distintos “bandos” según el tema.
Contribuyente neto y perceptor (beneficiario) neto son dos etiquetas que se usan para resumir, de un vistazo, cómo queda un país en el “balance” del presupuesto de la UE. Un contribuyente neto aporta más al presupuesto comunitario de lo que recibe en gasto asignado a su país (saldo negativo), mientras que un perceptor neto recibe más de lo que aporta (saldo positivo). Es un indicador útil para entender por qué algunos gobiernos ponen el foco en “cuánto se gasta” y otros en “cuánto se recorta”.
| País | Saldo operativo 2024 (M€) | Neto |
|---|---|---|
| Grecia | +3.463,55 | Perceptor |
| Polonia | +2.894,48 | Perceptor |
| Rumanía | +2.693,57 | Perceptor |
| España | +2.216,22 | Perceptor |
| Hungría | +1.957,64 | Perceptor |
| Portugal | +1.192,63 | Perceptor |
| Alemania | −13.110,18 | Contribuyente |
| Francia | −4.771,03 | Contribuyente |
| Italia | −1.611,54 | Contribuyente |
| Países Bajos | −1.485,74 | Contribuyente |
| Suecia | −1.004,12 | Contribuyente |
| Austria | −854,05 | Contribuyente |
Aquí está la primera “trampa” del debate: Francia aparece como neto contribuyente en ese cálculo (−4.771 M€) y, aun así, defiende una PAC con músculo. No es una contradicción: para un país con un peso agrícola y territorial tan alto, la PAC no se discute solo en términos de saldo presupuestario, sino también como herramienta de estabilidad de renta agraria, ordenación del territorio y cohesión interna (algo que el propio Consejo subraya al reclamar pagos directos para dar estabilidad de ingresos).
Tres líneas de fractura: dinero, arquitectura y condiciones
Cuánto presupuesto “real” para agricultura
En 2024, los 27 ministros de Agricultura aprobaron por unanimidad conclusiones que piden recursos “dedicados” y “apropiados” para la PAC posterior a 2027, manteniéndola separada e independiente, con dos pilares, y con pagos directos como base de estabilidad de renta.
En paralelo, el Parlamento Europeo ha presionado en la misma dirección: el pleno aprobó (393 a favor, 145 en contra y 123 abstenciones) un informe que reclama un presupuesto agrícola “autónomo” y que la PAC no se integre en otros “sobres” de financiación, además de pedir menos carga administrativa y mantener el apoyo directo y el desarrollo rural con entidad propia.
Traducción práctica: incluso con intereses nacionales muy distintos, hay un punto común que une a muchos países y a buena parte de la Eurocámara: evitar que la agricultura compita dentro de un “cajón” presupuestario más amplio donde otras prioridades (defensa, industria, innovación, energía) puedan arrastrar fondos.
PAC separada (dos pilares) o integrada
Aquí aparece el gran foco de división. La Comisión plantea integrar la PAC en unos “Planes Nacionales y Regionales de Asociación”, dentro de un fondo de 865.000 M€ para 2028-2034, con un mínimo “blindado” para apoyo a renta y crisis (al menos 300.000 M€, con 293.700 M€ para apoyo a rentas y 6.300 M€ como red de seguridad para crisis).
Este encaje en un gran fondo puede resultar atractivo para gobiernos que busquen más flexibilidad interna y una planificación más integrada con otras políticas. Pero choca con la preocupación, expresada tanto por el Consejo como por el Parlamento Europeo, de “diluir” la PAC como política común separada.
Esa misma lógica explica que las alianzas no se formen por “bloques geográficos” estables, sino por intereses concretos según el punto que se esté discutiendo. De hecho, antes incluso de que la Comisión presentara su planteamiento, un grupo de 14 Estados firmó un non-paper rechazando la idea de un “plan único por país” y defendían mantener separada, entre otras, la política de cohesión. En ese bloque figuraban países con perfiles muy distintos, entre ellos España, Italia, Polonia, Portugal, Rumanía o Grecia.
Reparto y condiciones
El tercer frente mezcla tres debates que suelen cruzarse:
- Topes y reducciones en explotaciones grandes: la Comisión plantea un sistema con degresividad y un tope de 100.000€ por explotación y año.
- A quién se prioriza: el Parlamento Europeo ha insistido en mantener el apoyo directo ligado a la tierra para agricultores profesionales/activos y en reducir la carga administrativa (punto sensible cuando los pagos directos son la “red” principal de muchas explotaciones).
- Riesgo de “competencia” dentro de los planes nacionales: si la PAC queda dentro de un gran fondo, la pelea puede desplazarse desde Bruselas hacia cada capital, porque distintas prioridades nacionales compiten por el mismo espacio presupuestario.
En este terreno es donde se explica que ser neto contribuyente o neto perceptor no sea un interruptor “a favor/en contra”. Un país neto contribuyente puede resistirse a aumentar el presupuesto global, pero apoyar una PAC fuerte si protege renta y estabilidad interna (caso francés). Y un neto perceptor puede defender una PAC potente, pero a la vez vigilar que el nuevo modelo no le quite predictibilidad en pagos directos o le obligue a renegociar cada año prioridades dentro de un plan nacional.
España como hilo conductor del “puzzle”
España aparece como neto perceptor en el saldo operativo 2024 (+2.216 M€), y eso suele reforzar el interés por mantener un flujo estable de fondos agrarios.
Al mismo tiempo, en la batalla de la arquitectura, España figura entre los países que, según el non-paper, se posicionaron contra una centralización del modelo hacia un “plan único por país” y a favor de mantener políticas separadas.
Y, en el debate del reparto, España mira con lupa todo lo que pueda alterar la estabilidad de los pagos directos o aumentar la incertidumbre administrativa, en línea con lo que el Consejo y el Parlamento han subrayado sobre renta agraria y simplificación.
Francia, por su parte, aunque figura como neto contribuyente en el cálculo 2024, tiene incentivos internos para sostener una PAC fuerte: el propio Consejo ha defendido que los pagos directos deben seguir sosteniendo la estabilidad de renta, y París suele enmarcar la agricultura como sector estratégico y territorialmente vertebrador.
Por eso, la pregunta “por qué países no se oponen a la PAC post-2027” no se responde mirando solo la columna del saldo: se responde viendo en qué “línea de fractura” está peleando cada uno en cada momento.





Úrsula paga Úrsula manda
Mañana 7 de enero vienen los ministros de vacaciones, tendremos que aguantar lo que opinan del ataque de EEUU a Venezuela, igual que después de vacaciones de verano lo que sabían de los incendios, durante no se comenta
Este artículo, además de bueno, es muy interesante para entender las alianzas entre países que veremos en los próximos meses y el trabajo brutal que se les viene encima a los miembros de la Representación Permanente del Ministerio en Bruselas.
Pero el sector tendría que ponerse las pilas para llegar a acuerdos que definan como tiene que ser nuestra agricultura para los próximos años, sea cual sea el presupuesto y la estructura que se de en Bruselas a los fondos.
Agricultor activo, macro-granjas, percept@res de ayudas, prioridades de inversión …….. y un largo etcétera, vamos que los agricultores deberían pensar “que quieren ser de mayores”.
Animo a la redacción de esta página a que resuma la posición de las distintas OPAS por temas, podremos ver como en algunos territorios los agricultores cierran filas con la administración regional, en según qué cuestiones, incluso en contradiciendo la posición de su propia organización en otros territorios.
Muy interesante el análisis. Felicidades.
Ojalá la quiten del todo, así no podemos vivir siempre siendo moneda de cambio y encima mal vistos por la sociedad.
pac fuera y que coma el que tenga dinero o tierra, ya veras entonces como se acuerdan.
La UE es un cáncer que nos va a destruir. La única solución es pasar otra posguerra y devolver la deuda,y ser libres, pero a ver qué político dice eso en su campaña.