La justicia británica cada vez está siendo más estricta con los ganaderos que no cumplen las normas. Un ganadero de Irlanda del Norte ha sido condenado a pagar 1.754 euros por no cumplir la normativa de identificación del ganado, además de tener una canal con resto de médula y no haber dispuesto correctamente de los subproductos animales.
Un matrimonio de Gloucestershire (Inglaterra) ha sido encontrado culpable de maltrato de los animales y de no reemplazar los crotales perdidos. Han sido condenados a una multa de 44.000 euros y a no poder tener animales durante 10 años.






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