El viernes pasado, en la Cumbre de Seúl, quinta cumbre del G-20, el presidente de la república francesa, Nicolás Sarkozy fue nombrado presidente del grupo. Aunque en esta cumbre solo se ha llegado a acuerdos de mínimos, Sarkozy ha manifestado que quiere ser ambicioso pero realista de cara a los próximos años.
Uno de los ejes prioritarios de su programa va a ser la lucha contra la volatilidad de los precios de las materias primas, causa del hambre en Haití y África. Los otros dos ejes son la reforma del sistema monetario internacional y la reforma del gobierno mundial (Fondo Monetario Internacional, Consejo de Seguridad).







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