Compro - vendo
Empleo.
El tiempo Buscador
Ranking de las webs agrarias

Agricultura 

Herbáceos
Vino
Frutas/Hortalizas
Olivar
Remolacha
Algodón
Lino
Forrajes
Arroz
Leguminosas
Patata
Tabaco
Sanidad
Insumos
Forestal

Ganadería

Porcino
Leche
Vacuno
Ovino / Caprino
Avicultura
Cunicultura
Apicultura
Ganadería
Sanidad 
Aliment. animal

Política agraria

PAC
España
Otros UE
Países terceros
OMC
Comercio ext.
Ampliación UE

Horizontales

Biotecnología
Agua / Sequía
Alimentación
Medio ambiente
Seguros
Estructuras
Internet agrario

Sitios de interés 
Publicidad        Estadísticas        
E-mail

Oidio de la vid


Esta enfermedad está causada por el hongo Uncinula necator (Schw) Burr. Es originario de América, y en España empezó a causar daños a partir de 1850. Los cultivares más sensibles son Vitis vinifera y los cultivares asiáticos mientras que los americanos son más resistentes a oidio.

Al igual que el mildium de la vid, también actúa como parásito obligado y tiene ciclos de reproducción sexual y asexual. Produce disminución del crecimiento de la planta y del rendimiento de la cosecha, influye sobre la calidad de la uva y sobre la resistencia al frío invernal y causa graves daños en el fruto, de forma que no se pueda comercializar para uva de mesa o que el vino no tenga buen sabor.

Como todo hongo necesita un número de plantas suficientes, buena dispersión de las esporas, que en este caso es por viento, y condiciones favorables de temperatura y humedad para desarrollarse.

Aspectos importantes sobre su ciclo de vida

Este hongo puede pasar el invierno como estructuras resistentes originadas a partir del micelio a principios de otoño y que darán lugar a la reproducción sexual, o bien se inactiva el mismo micelio en las yemas latentes durante el periodo de crecimiento o en zonas de la corteza.

Galería de imágenes

Cortesía de BASF.

Pinche en las imágenes para ampliar

 

En primavera, en condiciones favorables de clima, el micelio se vuelve a activar y forma las estructuras de reproducción asexual dando esporas que se diseminaran por el viento pudiendo infectar nuevas zonas y germinar incluso en condiciones de baja humedad.

A partir de las estructuras resistentes se producirán esporas sexuales que germinarán e infectaran nuevos tejidos verdes. Ambas producen nuevos micelios que continúan el ciclo, sexual y asexual, extendiendo la enfermedad. Se desarrolla sobre los tejidos verdes penetrando sólo algunas hifas que se transforman en estructuras específicas para tomar los nutrientes de la epidermis, lo que lo diferencia del mildium, y por tanto el micelio sólo se observa en principio en la cara donde se establece el hongo.

Recomendaciones


Cabrio Top, nuevo fungicida para el control del mildiu y el oidio de la vid

Vea presentación

Vea vídeo

Flamenco: Fungicida del grupo de los triazoles que inhibe la síntesis del ergosterol. Fungicida con propiedades protectoras, erradicantes y sistémicas. Es transportado por el xilema y también presenta movimiento traslaminar.
Stroby WG: Inhibe la respiración mitocondrial de las células de los hongos. Acción folioexpansiva, efecto translaminar, larga persistencia. Fungicida preventivo de alta selectividad, baja toxidad y en listas de producción integrada.
Kumulus DF: Fungicida-acaricida. Su especial formulación le confiere una excelente suspensibilidad, efectos rápidos y persistentes, así como buena adherencia y resistencia a la lluvia.

Fitosanitarios BASF


Catálogo Agro

Fichas de productos

¿Donde comprarlos?

La temperatura óptima para que germinen las esporas asexuales es de 20 a 27 ºC, siendo éste el factor más importante en la infección y posterior desarrollo de la enfermedad. También se favorece por baja intensidad de luz, mientras que la lluvia puede desestabiliza el micelio y dispersar las esporas.

¿Cuáles son los síntomas en el cultivo?

El hongo afecta a los tejidos verdes de la vid cubriendo la superficie de forma que aparece un polvillo gris blanquecino, puede necrosar las zonas muy cercanas y al eliminar ese polvillo se pueden ver en el tejido puntitos necrosados debido a las hifas que se introdujeron para tomar los nutrientes y que da un olor característico a moho. En la hoja la infección se puede dar por ambas caras, otra diferencia con el mildium, siendo preferentes las hojas jóvenes que después terminarán atrofiándose. Los peciolos y pedicelos son más sensibles durante el crecimiento y, una vez atacado, pierde rigidez y tiende a romperse. El racimo infectado no cuaja bien y se producen pérdidas en la cosecha, la uva se seca y se agrieta, lo que puede dar lugar a infecciones por Botrytis cinerea.

¿Cómo controlarlo o prevenirlo?

Unas buenas técnicas de cultivo pueden disminuir la infección y mejorar la eficacia de los fungicidas que se apliquen, así, zonas bien aireadas, con buena exposición al sol, adecuada orientación de las filas de forma que se impida el exceso de sombra y copa vegetativa abierta reduce las condiciones óptimas para el establecimiento del hongo y además mejora la aplicación de fungicidas. Por lo general lo más utilizado contra oidio es el azufre, en forma de polvo o polvo mojable, ya que resulta buen preventivo, sin embargo a partir de los 30 ºC produce fototoxicidad. Los fungicidas químicos pueden actuar a mayor temperatura que el azufre y sin ser tan fitotóxicos, entre ellos se pueden usar algunos sistémicos del tipo de benzimidazoles.

Bibliografía

Plagas y enfermedades de la vid.   Pearson, Roger C. Ed. Mundi-Prensa

Plagas y enfermedades de la vid  Ruiz Castro, Aurelio Ed.Instituto Nacional de Investigaciones Agronómicas