5/10/2011

Nota de Cooperativas Agro-alimentarias Extremadura

El cooperativismo agroalimentario será base para la atención a personas creando empleo femenino

Cooperativas Agro-alimentarias Extremadura ha puesto en marcha un proyecto denominado “Social Coop” para la atención a las personas en el mundo rural, creando a través del cooperativismo agrario nuevas oportunidades de revitalización y diversificación de la economía rural, mediante los servicios de atención a los mayores, generando ocupación femenina en las zonas rurales, y mejorando la calidad de vida de las personas mayores de las mismas.

Este proyecto, que tiene la aprobación del Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino en la convocatoria 2011 de proyectos pilotos de la Red Rural Nacional, cuenta con la participación de las federaciones y uniones de cooperativas agrarias de las comunidades autónomas de Aragón, Principado de Asturias, Extremadura, Galicia, y Comunidad Valenciana, además de Cataluña.

El proyecto, según recoge la última revista de Cooperativas Agro-alimentarias Extremadura, se inició el año pasado en Cataluña, aunque no acogido a la misma línea, y en base a los datos obtenidos se vio la oportunidad de completarlo y de estudiar la situación en el resto de comunidades autónomas.

En concreto, el proyecto girará en torno a la realización de una diagnosis para identificar la zona rural con más vulnerabilidad y potencialidad para implantar servicios de atención a las personas en base a indicadores como el índice de envejecimiento, tasa de paro femenino y existencia de cooperativas agrarias, para lo que se ha contado con la colaboración de las cooperativas extremeñas.

Mientras, desde Cataluña se estudiarán iniciativas de servicios a las personas en la Unión Europea que puedan servir de ejemplo o impulso para esta actividad en España, estudiando también otras iniciativas que existan en nuestro país.

Cooperativas Agro-alimentarias Extremadura está trabajando así en la búsqueda de datos estadísticos de los diferentes parámetros a analizar, como es el número de mujeres desocupadas, grado de envejecimiento, atención social, posibilidad de gestión en la cooperativa, etc. y en el tratamiento de los mismos.

Una vez analizados los datos y con el resultado obtenido se definirá el modelo empresarial a seguir para poder llevar a cabo la actuación desde las cooperativas de las zonas implicadas. El modelo se basará en un informe económico-jurídico y será igual o diferente para cada comunidad autónoma en función de los resultados, necesidades y posibilidades de cada zona.

El objetivo principal será poder delimitar, a través de un análisis cruzado de los indicadores disponibles, la zona o zonas más idóneas para la ubicación de una iniciativa empresarial que conjugue los tres objetivos del proyecto: la atención de personas mayores y dependientes, la generación de empleo para las mujeres que viven el mundo rural extremeño, y la integración de la acción dentro de la estructura de una cooperativa agraria.

Nuevas oportunidades

Bajo un prisma rural, la atención a las personas se caracteriza por la preponderancia del trabajo femenino no remunerado, lo que repercute en las propias mujeres, las familias, las personas con necesidad de atención y también sobre la economía y los nuevos sectores de actividad a potenciar. En todos los casos, la igualdad de oportunidades queda demasiado lejana. Por tanto, el sistema repercute no siempre positivamente en todos sus miembros, cuando potencialmente podría enriquecerlos.
De hecho, las iniciativas legislativas Estatales y Autonómicas, como ahora la Ley 5/1987 de Servicios Sociales en Extremadura y la Ley 39/2009 de 14 de diciembre, de la Autonomía Personal y atención a las personas en situación de dependencia, van dirigidas a intentar subsanar estos agravios.

Cooperativismo agrario, pieza clave

El despliegue de ambas Leyes ofrece la posibilidad de cooperación entre el sector público y el privado, para generar empleo femenino, cubrir necesidades sociales y dinamizar económicamente las zonas rurales. Esta posibilidad, en el mundo rural, puede significar un valor añadido ya que las repercusiones son múltiples y multiplicadoras. El modelo empresarial cooperativo y sus principios ofrecen un espacio lo suficientemente flexible para la innovación, la diversificación de actividades, la eficacia, la rentabilidad y la responsabilidad social empresarial.

El cooperativismo agrario tiene una importancia capital en el desarrollo socioeconómico del territorio, convirtiéndose en un de los principales motores para el desarrollo local. Las cooperativas agrarias gozan de un grado muy alto de proximidad social de un peso económico y social estratégico a nivel municipal, supramunicipal y/o comarcal. Ante las nuevas necesidades sociales, se abre pues la puerta también a que las cooperativas agrarias puedan dar respuesta a estos nuevos retos. Su modelo ofrece la posibilidad de incluir las necesidades básicas planteadas: mujeres del mundo rural, empleo y profesionalización, atención a las persona, dinamización económica y competitividad de las mismas cooperativas agrarias.

La necesidad de nuevos modelos empresariales que combinen estratégicamente estos factores en el mundo rural supone, hoy por hoy, un reto imprescindible de abordar.


M�s informaci�n sobre mujer rural



Con la excepci�n de las disposiciones legales, est� expresamente prohibida la reproducci�n y redifusi�n sin nuestro permiso expreso de todo o parte del material contenido en esta web, incluyendo como tal la hipervinculaci�n en p�ginas de marcos.