6/3/2017

Una inversión de 39,2 millones de euros en infraestructuras y regadíos hará más competitivo y rentable el campo burgalés

La Junta de Castilla y León pone a disposición del sector agrario y agroalimentario, estratégico en la Comunidad, las herramientas necesarias para hacerlo más competitivo en un mercado cada vez más globalizado. De este modo, la Consejería de Agricultura y Ganadería ha diseñado el nuevo Mapa de Infraestructuras Agrarias con tres objetivos claros: crear riqueza en el sistema agrario y agroalimentario y mejorar tanto el desarrollo socioeconómico como el medioambiental de las zonas rurales. El regadío y la concentración parcelaria han sido y siguen siendo uno de los pilares estratégicos del desarrollo rural y del equilibrio territorial, un nuevo modelo de trabajo que contará con una inversión superior a los 610 millones de euros en la Comunidad.

La consejera de Agricultura y Ganadería, Milagros Marcos, ha presentado esta mañana el Mapa de Infraestructuras Agrarias para el campo burgalés, que contará con una inversión superior a los 39,2 millones de euros, con el cual se planifican de manera ordenada y transparente las concentraciones parcelarias y sus infraestructuras rurales, la modernización de regadíos y los nuevos regadíos de 3.034 explotaciones, que suponen más de 40.000 hectáreas en la provincia.

El Mapa de Infraestructuras Agrarias presentado hoy en Burgos mejorará la productividad y la competitividad del sector agrario de la provincia corrigiendo desequilibrios, especialmente en las zonas más desfavorecidas o con limitaciones; mejorando la rentabilidad de las explotaciones mediante un uso más eficiente de los medios de producción; y diversificando las producciones y mejorando su calidad, con la finalidad de adecuarse a las necesidades de los mercados. Mejorará, también, el nivel de vida de los agricultores al incrementarse la productividad, la competitividad y la renta agraria de sus explotaciones. Persigue, además, convertir el sector agrario en un sector atractivo para los jóvenes y mejorar el acceso de la mujer, así como potenciar el desarrollo de la industria agroalimentaria. El número de incorporaciones de jóvenes en zonas modernizadas es un 40 % superior y la inversión privada de los agricultores es un 36 % mayor.

Esta planificación ordenada de las infraestructuras agrarias, la modernización de los regadíos y los nuevos regadíos tiene, además, beneficios ambientales como la mejora de la eficiencia del uso del agua –se reduce hasta un 20 % el consumo-; el ahorro energético; la reducción de la contaminación difusa en aguas subterráneas y superficiales en más del 30 %, lo que contribuye a la sostenibilidad de la actividad agraria y al ahorro de productos fitosanitarios –entre un 25 % y un 30 % en el abonado nitrogenado-; así como la disminución del consumo de fósiles y la emisión de gases de efecto invernadero.


La planificación de Burgos

A través del Mapa de Infraestructuras Agrarias se contemplan tres tipos de actuaciones en la provincia de Burgos. Por un lado, las infraestructuras rurales, donde se invertirán más de 14,4 millones de euros para adecuar caminos y accesos, así como desagües y otras instalaciones en 36.919 hectáreas de las zonas de concentración parcelaria de Las Celadas, Villahoz II, Arandilla, Cítores del Páramo, Alfoz de Quintanadueñas sector I, Valdazo-Briviesca, La Nuez de Abajao-Zumel, Fontioso, Valles de Palenzuela, Marmellar de Abajo, Rabanera del Pinar, La Veguecilla, San Pedro Samuel, Montorio, Torresandino, Gumiel de Izán y Valle de Valdebezana III, en las que se encuentran ya finalizadas las de la zona noroeste de la provincia, en Castrillo de la Reina, Haza y La Piedra.

Cabe destacar que Burgos, con 605.973 hectáreas concentradas actualmente, es la segunda provincia, tras Valladolid, con más superficie concentrada en la Comunidad.

Por otra lado, la modernización de regadío, para la que está prevista una inversión superior a los 2,7 millones de euros, y que se centrará en la mejora energética del regadío en Belorado y la mejora del regadío de Pedrosa del Príncipe, donde se aumentará la competitividad y la rentabilidad de 1.738 hectáreas. De este modo, la provincia de Burgos se encuentra prácticamente modernizada.

Y, por último, la conversión de nuevos regadíos, que tendrá una inversión de más de 22 millones de euros para 1.440 hectáreas en la zona de Aranzuelo con el agua de la presa sobre el arroyo Sinovas o presa del Aranzuelo en Arauzo del Salce, fundamentalmente en los términos municipales de Hontoria de Valdearados -concentrado recientemente-, Quemada y Zazuar. Para estos últimos será necesario hacer reconcentración. En función del grado de aceptación de la concentración parcelaria y del proyecto de regadío en estos municipios, se tratarán de ubicar las superficies de riego hasta establecer la superficie máxima a regar.


Modernización y ahorro energético

La reducción del coste energético en los regadíos es una apuesta de la Consejería de Agricultura y Ganadería, impulsando diversas soluciones de eficiencia y reducción de costes. Entre ellas, se está lanzando una línea de introducción de energías alternativas de forma que, mediante convenios con las comunidades de regantes que lo planteen, se realicen los estudios tendentes a determinar si son viables las energías alternativas y, de ser así, cuál puede ser la solución más idónea para introducir en la zona. Este sistema se ha planteado con la Comunidad de Regantes de Belorado, que ha manifestado su interés en llevar a cabo un convenio de este tipo. Fuente: Junta de Castilla y León


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