30/11/2016

XVI Dia del Arroz

El arroz europeo está amenazado por las importaciones y por la falta de materias activas para combatir las plagas

Desde que la Unión Europea adoptó la iniciativa Todo Menos Armas (EBA según sus siglas en inglés) no han dejado de crecer las importaciones de arroz de países terceros que no pagan aranceles. De hecho, si en 2010 entraban en Europa 10.000 toneladas de arroz a coste cero, en 2016 el volumen de arroz libre de tarifas aduaneras que entró en la Unión Europa alcanzó las 938.000 toneladas. Una cantidad excesiva que pesa sobre el mercado y hunde los precios del arroz español y europeo, que no puede competir con países cuya legislación laboral, medioambiental y fitosanitaria es prácticamente inexistente, por lo que tienen unos costes de producción irrisorios.

Esta es una de las principales denuncias que se han podido escuchar hoy en la Puebla del Río donde ASAJA-Sevilla y la Federación de Arroceros de Sevilla han celebrado la XVI Edición del Día del Arroz. Un encuentro, organizado con el tradicional patrocinio de la Fundación Caja Rural del Sur y con la colaboración de Asegasa, BASF, Subseagro y Fertinagro en el que se ha hecho una radiografía de este sector fundamental para la economía de los pueblos de la marisma de Sevilla y para el entorno de Doñana.

La jornada, inaugurada por el alcalde de la Puebla del Río, Manuel Bejarano, el presidente de la Federación de Arroceros de Sevilla, Mauricio Soler el viceconsejero de Agricultura, Ricardo Domínguez, y el presidente de ASAJA-Sevilla, Ricardo Serra.

Este último, destacó en su intervención la extraordinaria preocupación con que viven los agricultores de toda Europa “el proceso persecutorio que se ha abierto contra el empleo de los fitosanitarios” y que está llevando a la Comisión Europea a “prohibir todo lo prohibible y lo no prohibible”, lo que ha dado lugar a que en menos de cinco años hayamos pasado de 900 a poco más de 200 materias activas, sin embargo, y pese a esta ola persecutoria, tal como indicó Serra “ningún consumidor quiere encontrar gusanos en las manzanas, por lo que habrá que encontrar alguna solución a este grave problema”.

Por lo que llegados a este punto, no podemos permanecer impasibles, agregó Serra, de lo contrario en pocos años nos quedaremos sin materias activas, por lo que desde el sector agrario tenemos que dar la batalla y tal como avanzó el presidente de ASAJA-Sevilla “el sector está trabajando en la creación de una plataforma para defender en Europa la necesidad de contar con materias activas que nos permitan combatir las malas hierbas y proteger nuestros cultivos de las plagas, empezando por el glifosato, un producto ampliamente difundido, ampliamente probado y que cuenta con el beneplácito de la Agencia Europea de Seguridad Alimentaria, por lo que no se entienden las dudas que muestra la CE, que de momento tan solo le ha dado una exigua prórroga”.

Por su parte, el viceconsejero de Agricultura, Ricardo Domínguez, anunció que la Consejería de Agricultura, atendiendo a la petición de ASAJA y del sector arrocero, está trabajando en la modificación de la Ayuda Agroambiental al Arroz contemplada en el PDR de Andalucía y que, tras la experiencia de las dos últimas campañas, se ha podido constatar que puede mejorarse. Para ello, el viceconsejero andaluz de Agricultura ha instado a los arroceros a “colaborar con la Consejería en la redacción de las modificaciones que deben remitirse a Bruselas el próximo mes de julio y que, si reciben el visto bueno de la UE, entrarían en vigor en la campaña de 2018”.

Ricardo Domínguez recordó el carácter estratégico de este cultivo para la alimentación mundial, dado que el 20 por ciento de las necesidades energéticas de toda la población se cubren gracias a él, y se sumó a la preocupación del sector por la falta de fitosanitarios, que obliga a solicitar anualmente una serie de autorizaciones excepcionales para emplear productos que hasta hace poco eran habituales y que, en muchos casos, siguen siendo necesarios para sacar adelante los cultivos.

El encuentro ha contado también con la participación de la investigadora del Centro de Investigaciones Científicas y Tecnológicas de Extremadura (CICYTEX), Dolores Osuna, el director técnico de Fertinagro, Francisco Javier Sarabia, el technical crop manager de arroz en BASF, Alexandre Navarro, y el director gerente de la Federación de Arroceros de Sevilla, Manuel Cano.

Este último expuso el balance de campaña y la evolución de los mercados, que está marcado por el incremento constante de las importaciones de arroz de terceros países. Estas entradas se han visto agravadas por la “generosidad” de la UE y han llevado a que casi el 70% de todo el arroz que entra en la Unión Europea está libre del pago de aranceles, por lo que todo ese arroz procedente de Camboya, India, Pakistan, Tailandia, Guyana o Birmania entra en competencia desleal con el arroz europeo y provoca el hundimiento del precio del arroz comunitario y sitúa al cultivo por debajo de su límite de rentabilidad.

Por ello, Manuel Cano, quien también es representante sectorial de ASAJA en Bruselas, pide a la Comisión Europea que elabore un informe en el que se analice la situación y se informe de las consecuencias de la concesión Todo Menos Armas para los arroceros, y exige limitar las importaciones de terceros países para que se pueda mantener la producción europea de arroz de grano largo.

El mercado ha abierto a 265 euros/t para el arroz de grano largo (variedad índica) y 288 euros/t para el arroz de grano redondo (variedad japónica). Por esta razón, el director gerente de la Federación de los arroceros recomienda a los productores de arroz que “todo el que tenga capacidad de almacenar el grano lo haga y que espere para negociar precios”. Las cotizaciones deben mejorar conforme avance la campaña y equipararse o superar a las del año pasado, que estuvieron marcadas en unos valores entorno a 310 euros la tonelada de arroz de grano largo y en 335 euros la tonelada de la variedad japónica.

Estas importaciones masivas de terceros países, básicamente de arroz de grano largo, están provocando también el incremento de la siembra de grano redondo en detrimento del grano largo, volviendo a la situación previa al ingreso de España en la UE, cuando el grano redondo era mayoritario, lo que generó la acumulación de stocks en Europa.

La campaña de recolección ha estado marcada en Sevilla por el retraso en las fechas de siembra. Debido a las lluvias del mes de mayo se prolongaron hasta el 18 de junio. Con la totalidad del arroz ya recolectado se puede realizar un primer balance de una campaña que, según la Federación de Arroceros de Sevilla, ha sido ligeramente inferior a la pasada, en la que se consiguieron producciones récords. Los rendimientos en el campo han sido más bajos, del orden de entre 500 y 1.000 kilos por hectárea menos que en 2015, variando la productividad media entre 8.500 y 10.500 kilos por hectárea, dependiendo de la calidad del agua principalmente. Por todo ello, la Federación augura que la cosecha alcanzará las 320.000 toneladas de arroz.

Sanidad Vegetal: Plagas, hongos y malas hierbas

El director gerente de la Federación de Arroceros ve con preocupación el futuro del arroz si la UE nos deja sin materias activas para luchar contra la devastadora plaga del hongo de la pyricularia, tras la decisión adoptada esta misma campaña de no renovar los permisos del registro al Triciclazol, la única sustancia efectiva para combatir este hongo.

Precisamente sobre las malas hierbas en el cultivo y sobre su control investiga la doctora en Bioquímica y especialista en malas hierbas del arroz en el Centro de Investigaciones Científicas y Tecnológicas de Extremadura (CICYTEX), Mª Dolores Osuna, que coordina un proyecto en el que participa también la Universidad de Sevilla y los arroceros sevillanos.

Dolores Osuna coincidió con el resto de ponentes en destacar que el “arroz es uno de los cultivos con mayor escasez de materias activas disponibles para el control de malas hierbas” y la resistencia a una amplia gama de herbicidas útiles “ha aparecido en muchas especies de malas hierbas”.

Por esto, “se impone el empleo de un manejo integrado” de las malas hierbas y adoptar todas las medidas posibles “para prevenir la aparición e incremento de su resistencia a los herbicidas”.

De entre todas las malas hierbas que afectan al cultivo Dolores Osuna destacó la Echinochloa spp. y la Leptochloa spp. por las resetencias que están generando y las dificultades para combatirlas.

En el control de las malas hierbas lleva años trabajando BASF cuyo responsable de investigación para el cultivo del arroz, Alexandre Navarro, presentó en La Puebla del Río BASF Experiencia 2.0. un proyecto para detección de malas hierbas en el arroz que se inició en Extremadura para el control de Leptochloa y que BASF ha ampliado y ofrece ahora a todos los arroceros de Europa. Con este proyecto, y partiendo de una muestra de semillas de la parcela del propio agricultor, se estudia en invernadero la eficiencia de los herbicidas o de sus combinaciones para dar una recomendación personalizada al agricultor en función de la muestra recibida. En el caso de Sevilla, las muestras de arroz se analizan en la estación experimental con la que cuenta esta compañía en Utrera.

Por último, Francisco Javier Sanabria, responsable de Fertinagro, comercializadora de fertilizantes de todo tipo con 8 plantas en España una producción de 1,2 millones de toneladas y 1.200 trabajadores presentó Duramon, un fertilizante nitrogenado, desarrollado por Fertinagro, a partir de una nueva molécula que es de liberación gradual, con tecnología desarrollada por Fertinagro para impedir las pérdidas y con inhibidor de la ureasa, por lo que es ideal para el arroz de la marisma de Sevilla, que se cultiva en suelos ácidos que permanecen largo tiempo inundados y tienen un elevado nivel de evotranspiración.

España cuenta con unas 110.000 hectáreas de arroz, de las que 40.000 se cultivan en Andalucía y casi 38.000 en la provincia de Sevilla, la principal zona productora del país. El sector del arroz genera anualmente en la provincia de Sevilla 150 millones de euros y crea unos 400.000 jornales al año, siendo el principal motor económico de varios pueblos de la marisma. El 98% del total de la superficie arrocera de Sevilla se cultiva bajo la normativa de la Producción Integrada, un sistema más respetuoso con el medio ambiente.


M�s informaci�n sobre arroz



Con la excepci�n de las disposiciones legales, est� expresamente prohibida la reproducci�n y redifusi�n sin nuestro permiso expreso de todo o parte del material contenido en esta web, incluyendo como tal la hipervinculaci�n en p�ginas de marcos.