18/06/01

 

Starlink: Otro mito anti-OGM a punto de caer

 Un reciente informe de la Servicio de Control y Prevención de Enfermedades (CDC) de EEUU indica que no hay evidencia alguna de que el maíz OGM Starlink cause alergias en humanos. El servicio de Protección del Medio Ambiente (EPA) ha convocado ya para los días 17 y 18 de julio una audiencia pública para revisar el status del Starlink a la luz de las nuevas evidencias disponibles.

 http://yosemite.epa.gov/opa/admpress.nsf/b1ab9f485b098972852562e7004dc686/21f916ea58cc242785256a6b0073f2ba?OpenDocument

 El “culebrón” del Starlink ha sido y es uno de los de mayor repercusión mediática, esgrimido por los grupos anti-OGM, tras el de la mariposa monarca. En septiembre del año pasado, se descubrió la presencia de Starlink en tacos de maíz. Este tipo de maíz no estaba aprobado para la alimentación humana, sino solamente par alimentación animal. La razón es que la proteína OGM del Starlink, de tipo Bt (Cry9c) tiene un cierto parecido con algunas substancias que se sabe que causan alergias y la simple posibilidad remota de que pudiera haber algún problema motivó que se aprobara solamente para consumo animal. Esta extrema cautela que se hace con la aprobación de OGM, no se lleva a cabo con los nuevos productos modificados por métodos distintos de la ingeniería genética (es decir, el resto de productos).

 Una coalición de organizaciones activistas pusieron el grito en cielo por este descubrimiento, que violaba la legislación, indicando que este maíz podría causar nauseas y choques anafilácticos. Tras las investigaciones realizadas, en total se detectaron en todo EEUU 28 personas que reportaron casos de alergias que podrían estar relacionadas con el maíz. De éstas, hay muestras de sangre de 17. Ninguna ha mostrado reacción alérgica al Starlink en las pruebas realizadas.

 Las organizaciones anti-OGM han declarado inmediatamente que los estudios de la CDC no son concluyentes y que hay que estudiar más el tema. Sin embargo, las 28 personas son las únicas a las que se atribuye alguna posibilidad, por ser las únicas que en todo EEUU se han detectado alergias relacionadas con un consumo de productos que contengan maíz. Es más que probable que los grupos activistas anti-OGM aunque se testara a todos los habitantes de EEUU, apelaran al “Principo de Precaución” llevado al extremo, alegando que no se han testado los habitantes de otros países o las generaciones venideras.

 En 1999, se divulgó un estudio sobre que el polen de maíz transgénico tipo Bt afectaba negativamente al crecimiento de las larvas de mariposa monarca a las que en laboratorio se obligaba a alimentarse con hojas espolvoreadas con este tipo de polen. Los resultados, bastante predecibles, de que el polen Bt era nocivo para las coloridas mariposas fue aireado mediáticamente como prueba irrefutable de la maldad de los OGM. Sin embargo estudios posteriores realizados en el campo real determinaron que los niveles de polen no eran suficientes para afectar a las mariposas, con independencia del hecho de que los insecticidas que se aplican al maíz en ausencia de protección genética, sí que afectan a las mariposas. De hecho parece ser que el maíz Bt favorece a las monarcas por este menor uso de insecticidas.

 De revisarse el status del Starlink caería otro mito de la lucha anti-OGM, la cual es cada vez más evidente que no tiene nada que ver con la seguridad alimentaria o con la defensa del medio ambiente, sino que se trata de una ideología que enlaza con la anti-globalización y con posturas de tipo político, las cuales son muy respetables. Otra cosa es que sea lícito el uso del fomento de la histeria alimentaria como arma política.

 

 


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