13/06/02

OGM y flujo genético

 

El número de junio de la revista Nature publica un interesante artículo titulado Impacto medioambiental de los cultivos OGM: Ir con la corriente (Environmental impact of GM crops: Going with the flow), que hace la siguiente consideración: Desde 1980 ha habido multitud de pruebas de campos de variedades OGM en todo el mundo, sin que se haya apreciado ningún efecto adverso sobre el medio ambiente. Hoy en día, los cultivos de OGM ocupan una superficie  de 52 millones de Ha, más o menos la superficie de toda España, sin que tampoco se hayan detectado nada al respecto. ¿Dónde están entonces los problemas que causan tantas críticas y controversia?

 

Algunas plantas cultivadas pueden cruzarse con plantas emparentadas en mayor o menor medida, otras no. Todo depende del tipo de reproducción de la planta y de la existencia o no de plantas salvajes emparentadas. Por ejemplo en Norteamérica o en Europa; maíz, patata, soja o algodón no pueden cruzarse con hierbas silvestres emparentadas por la sencilla razón de que no existen. Sí que podrían por ejemplo darse el caso en colza o remolacha en Europa donde sí que hay parientes salvajes.

 

Aun suponiendo que este flujo de genes se pueda dar en los casos que es posible ¿Supone esto alguna amenaza de tipo medioambiental? No vale decir que la misma transferencia de genes es un daño per se como algunos pretenden (se utiliza la palabra “contaminación” para dar un sentido peyorativo), lo serán en todo caso sus eventuales consecuencias, si es que las hay.

 

En algunos casos se han detectado ya malas hierbas resistentes a varios de los herbicidas típicos de los OGM tolerantes a herbicidas (glifosato, glufosinato), pero tampoco es esto concluyente como un efecto medioambiental de los OGM, ya que la resistencia a herbicidas puede aparecer incluso sin transferencia de genes (por la propia variabilidad genética de las malas hierbas), lo mismo que las resistencias de todo tipo a fungicidas, pesticidas etc, que son muy anteriores a que existieran los OGM y en principio independientes. En último caso este inconveniente  sería aplicable a la resistencia a herbicida en general (sea o no sea OGM esta resistencia), sin que se pueda generalizar a los OGM en su conjunto.

 

En cuanto a la eventual “contaminación” de los cultivos bio por parte de los OGM mediante polinización, conviene no olvidar que la pureza genética absoluta de los cultivos bio es una regla autoimpuesta por la agricultura bio a sus propios cultivadores, debida exclusivamente a la libre decisión de los que regulan estos cultivos de que hay que excluir toda traza de OGM de los mismos. No es de recibo que por una decisión interna por un colectivo que se ha tomado con su criterio particular, se pretenda ahora condicionar la legislación que atañe a todos los agricultores.

 

www.nature.com/nbt

 

 

 


Con la excepción de las disposiciones legales, está expresamente prohibida la reproducción y redifusión sin nuestro permiso expreso de todo o parte del material contenido en esta web, incluyendo como tal la hipervinculación en páginas de marcos.