06/06/00

Más sobre el caso de colza OGM en el Reino Unido

El caso de las semillas de colza con trazas de OGM, y los OGM en general, es uno de los asuntos favoritos de la prensa británica, y hace unos días la realeza ha irrumpido opinando en este asunto. El Príncipe Carlos, cuya postura a favor de la agricultura biológica es conocida, se declaraba abiertamente en contra de los OGM y a favor de las tesis de los grupos medioambientalistas. Sin embargo, la Princesa Ana ha entrado a opinar también sobre la cuestión, declarando que no está de acuerdo con el rechazo global y la supersimplificación que se hace de los OGM por parte estos mismos grupos, y en que la agricultura biológica constituya una respuesta válida para las necesidades de la población. La Princesa Ana es la presidente de la Asociación Británica por el Avance de la Ciencia.

El jeque Al-Fayed, propietario de una conocida cadena de grandes almacenes (Harrod´s) en el Reino Unido y muy conocido por su afición a los caballos también ha entrado en el tema ofreciéndose a pagar los gastos delos pleitos en que se puedan meter los agricultores afectados por el caso de las colzas.

En cuanto a quien resarcirá a los agricultores, a los que se les a ordenado levantar el cultivo hay varias dudas:

- Ayudas de la PAC. Parece que Bruselas pagará las ayudas superficie aunque el cultivo se levante antes de las fechas permitidas (15 de junio). Así al menos se expresaron dirigentes comunitarios en el último Consejo de Ministros de la UE. Esto no tiene nada de particular porque se ha hecho en otras ocasiones (levantar antes de la fechas mínimas, cultivos destruidos por sequía, por ejemplo), pero hasta que no aparezca en el Diario Oficial que esto se puede hacer nada es seguro.

- Compensaciones por pérdida de la cosecha. En este caso el asunto está menos claro. La empresa no ha incumplido ninguna norma legal, ya que no vendio la semilla OGM, sino la semilla autorizada con trazas de OGM, en unos muy niveles inferiores a la contaminación adventicia tolerable. No hay legislación en la UE específica referida a contaminación adventicia por OGM. Sin embargo los gobiernos que han ordenado levantar la colza tampoco han dicho que ellos vayan a pagar nada.

Puestas así las cosas, y hasta que se aclare la cuestión, muchos agricultores británicos, la mayor parte en Escocia, optan por esperar a ver que pasa, y gran parte de la colza sigue estando en el campo, en muchos casos sin duda ya en floración expandiendo su polen, hecho que se supone es el principal potencial riesgo de los OGM, caso de que este exista.

El caso es que si la compañía semillista, Advanta, ofrece algún tipo de compensación es un poco reconocer que ha habido algún tipo de error y abrir la puerta a una caza del gen adventicio (aunque sea en cantidades ínfimas) en los cultivos susceptibles de contener trazas de OGM (maíz especialmente). Urge que la UE clarifique esta cuestión cuanto antes, ya que es precisamente el vacío legal existente el principal responsable del problema. La compañía Advanta no reconoce ninguna responsabilidad en este asunto ya que en todo momento se ajustó a la legalidad, aunque por otra pare también ha declarado que salvaguardará los intereses de sus clientes, lo que podría significar que estaría dispuesta a algún tipo de compensación económica..

En Alemania, donde son los länder los que tienen potestad sobre el que hacer con los cultivos, Baden-Wurtemberg ya se ha pronunciado a favor de que la colza no se levante y de continúe el cultivo.

 

 


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