Agrodigital/110599

LA SUPERFICIE MUNDIAL SEMBRADA CON SEMILLAS TRANSGENICAS SE HA INCREMENTADO NOTABLEMENTE EN LOS DOS ULTIMOS AÑOS

 

La utilización de semillas transgénicas está experimentando un espectacular aumento en tan solo dos años. Mientras que en 1.996 la superficie cultivada con cosechas de organismos genéticamente modificados (OGM) era de apenas 1,7 millones de hectáreas, en el 97 se incrementó a 11 millones y a 27,8 millones en el 98, lo que supone que desde el 96b al 98 la superficie se ha incrementado en un 1.500%. Las estimaciones para el 99 apuntan hacia 53 millones de hectáreas.

EE.UU. encabeza la lista de países que mayor uso hacen de las semillas transgénicas, cultivando las tres cuartas partes de todas la superficie mundial. En el 97 sembró 8,1 millones de ha y aumentó a 20,5 en el 98. Otros países en el que el uso de los OGM ha empezado a tener cierta importancia, aunque eso sí, con unos niveles muy alejados de los norteamericanos son Argentina (1,4 millones de ha en el 97) y Canadá (1,3 millones de ha en el 97). En ambos casos, la tendencia es claramente creciente triplicando y duplicando, respectivamente, el número de hectáreas en el 98.

Australia y México iniciaron el uso de OGM en el 96 pero en superficies muy pequeñas, inferiores a 100.000 ha, y la tendencia de utilización a sido la estabilidad. En Europa, hace dos años, el uso de productos transgénicos era inexistente y en la actualidad, aunque se ha iniciado es muy reducido, limitándose a menos de 30.000 ha.

Distribución de la superficie sembrada con OGM

Mill. ha

1997

1998

USA

8,1

20,5

Argentina

1,4

4,3

Canadá

1,3

2,8

Australia

0,1

0,1

México

<0,1

0,1

Europa

0

0,03

Total

11

17,8

 

En el 98, el 50% de la superficie cultivada con semillas transgénicas fue de soja, el 30% de maíz y casi el 10% de algodón.

En 1999, el 40% de la cosecha de maíz en EE.UU. ha utilizado semillas transgénicas, aunque la gran mayoría de ésta se dedica al mercado interior. Las exportaciones americanas hacia la Unión Europea han ido disminuyendo, pasando de 2,7 millones de toneladas en la campaña 95/96 a 100.000 toneladas en la 97/98. La razón fundamental es que muchas de las variedades utilizadas no tienen autorización de la UE, de hecho se estima que un 10% de la producción de maíz americano en 1999 procedería de variedades no autorizadas.

Por este motivo, los principales exportadores y procesadores de EE.UU. (Cargill, Staley, Archer Daniels Midland) han lanzado una campaña para informar a los agricultores sobre las variedades aprobadas en el UE.

El 50% de la superficie cultivada de soja en EE.UU. en 1999 procede de semillas transgénicas. La Asociación Americana de Soja ha pedido a las compañías de biotecnología que no introduzcan variedades no aprobadas por la Unión Europea.

La UE importa soja principalmente de EE.UU. y Brasil, habiendo este último levantado la prohibición sobre OGM el pasado mes de septiembre.

El 60% de los alimentos envasados contienen ingredientes de soja genéticamente modificada. La legislación de la UE no obliga a un etiquetaje que distinga a estos productos .

En Canadá casi el 67% de la superficie de colza sembrada en esta campaña procede de OGM. Dado que la mayoría de las variedades no tienen la aprobación de la UE, Canada denuncia que ha sufrido unas pérdidas en sus exportaciones de más de 200 millones de euros (33.000 millones de pesetas).