14/05/01

Etiquetas y etiquetas, seguridad alimentaria y formación del consumidor

 Se celebró hace un par de semanas en Ottawa (Canadá) la reunión del Codex Alimentarius de las Naciones Unidas sobre el etiquetado de los alimentos. En la reunión se habló del etiquetado sobre el etiquetado de varios productos, como por ejemplo de los OGM y de los productos bio.

 http://www.codexalimentarius.net/ccfl29/fl01_01s.htm

 El etiquetado de los productos es un tema controvertido por diversas razones: En el caso de los productos que contengan Organismos Genéticamente Modificados (OGM)  no es obligatorio en algunos países, como EEUU, Canadá o Argentina, salvo que los productos OGM en cuestión sean substancialmente diferentes a los no OGM, cosa que normalmente no sucede. Es en cambio obligatoria en algunos países como en la UE o en Japón. Precisamente en la UE se está en estos momentos a la espera de que se proponga la legislación referente al etiquetado y trazabilidad y se aclare de una vez el marco jurídico de estos productos.

 En EEUU se va a permitir el etiquetado voluntario de los alimentos “sin OGM” parece ser que prohibiendo el termino “organismo genéticamente modificado”, ya que es confuso porque todos los alimentos lo son, y utilizando el término más preciso de “alimentos sin productos obtenidos mediante el uso de la ingeniería genética”.

 El etiquetado obligatorio de los productos “con” es radicalmente diferente al etiquetado voluntario de los productos “sin” en muchos aspectos, tanto en cantidad de información que se da al consumidor que lea las etiquetas, como en cuanto a coste económico de la medida, ya que el etiquetado obligatorio obliga a una costosa trazabilidad.

 ¿Cuánta información hay que dar en las etiquetas? ¿Cuál es el grado de información del consumidor para valorar la información de las mismas? ¿Son informativas, o por el contrario confunden?. La verdad es que pocos consumidores saben lo que significa la mayor parte del contenido de las etiquetas y menos aún en el caso de la modificación genética.

 La mayoría de las encuestas realizadas sobre los OGM señalan que los consumidores en un altísimo porcentaje no saben gran cosa sobre lo qué es y que significa la modificación genética y de si es buena o mala. Su percepción positiva o negativa depende más del tópico mediático de moda que de una elección consciente sobre que significa que contenga o no OGM, algo enormemente amplio, y que un ambiente de histeria alimentaria, y ante la ignorancia de la cuestión, tiende a confundir con algo inseguro o artificial.

 Lo que sí que parece obvio es que al menos en la UE, y sobre todo en los países del norte, de más poder adquisitivo, la etiqueta bio es positiva y en general la etiqueta “con OGM” si las hubiere, sería negativa, al menos por el momento, y todo dependiendo, desgraciadamente, más de las actividades mediáticas que de las evidencias científicas.

 En EEUU, y en América en general, por el contrario no hay etiquetado obligatorio para los OGM, y solo voluntario para los “sin OGM” o los productos bio.

 La diferencia es enorme, y el Codex Alimentarius no ha sido capaz de llegar a acuerdo en la reunión de Ottawa para establecer algunas reglas con carácter más universal respecto a los OGM. El Presidente Kenneth Hobbie ha declarado que el Codex se opone al etiquetado obligatorio salvo que se demuestre que existe algún riesgo para la salud o el medio ambiente derivado del carácter OGM. La postura de los países americanos ha sido apoyada también por Australia, Sudáfrica, que ven inaplicable un etiquetado obligatorio.

 El etiquetado obligatorio para los OGM es en gran medida una estrategia de los grupos anti-OGM para obligar a costosas medidas de trazabilidad,  que encarecerán los productos con OGM dejándolos probablemente fuera del mercado. Todo depende de cual sea el nivel que se aplique. Muchos en la UE piden etiquetar no solo los productos que contengan las proteínas OGM sino en los que haya intervenido, aunque no lo contenga, el material genético modificado (azúcar, aceite..) o incluso los productos animales como carne, leche o huevos procedentes de animales que hayan comido OGM.

Vista la falta de información y la confusión existente, lo suyo sería que puestos a etiquetar las autoridades sanitarias informaran algo más, igual que hacen con el tabaco "Las autoridades sanitarias advierten que fumar el tabaco perjudica seriamente su salud". 

Podría ser algo así como "Producto con ingredientes obtenidos mediante ingeniería genética: Las autoridades Sanitarias advierten que, según la evidencia científica existente, estos productos son equivalentes en cuanto a su salubridad a los productos convencionales", y lo mismo en el caso de los "bio"; "Producto de la agricultura ecológica, biológica u orgánica. Las autoridades sanitarias advierten que, según la evidencia científica existente, estos productos son equivalentes, en cuanto a su salubridad, a los productos convencionales"

 

 

 

 

 


Con la excepción de las disposiciones legales, está expresamente prohibida la reproducción y redifusión sin nuestro permiso expreso de todo o parte del material contenido en esta web, incluyendo como tal la hipervinculación en páginas de marcos.