23/05/02

Estudio de la Comisión Europea sobre la coexistencia de cultivos OGM y no OGM

 

El Centro de Investigación Conjunta (Joint Research Center) de la Comisión Europea ha publicado un informe sobre la coexistencia de cultivos convencionales, bio, y de variedades obtenidas por medio de la ingeniería genética (OGM).

 

El argumentario responde a 8 preguntas sobre la cuestión, con especial énfasis en el problema de la presencia adventicia de genes OGM en cultivos no OGM debido a la polinización cruzada, en un escenario en el que se incrementen los cultivos OGM en la UE, y se refiere a un estudio realizado al respecto utilizando modelos de ordenador en diversas especies.

 

La presencia adventicia de genes OGM en cultivos no OGM (que los detractores de los OGM llaman “contaminación”, para dar un significado peyorativo) supone en la UE un teórico problema debido a la exigencia de etiquetar los alimentos que contengan OGM por encima de cierto umbral, para información del consumidor. El analizar si un alimento tiene o no OGM, así como el certificar que se este libre de ellos es algo en la práctica muy costoso, lo mismo que el garantizar la trazabilidad de los OGM.

 

El estudio, que no es concluyente viene a decir que se haga lo se haga con esta cuestión tiene que ser algo coherente y viable de ser llevado a la práctica.

 

El etiquetado de los alimentos con OGM nada tiene que ver con la seguridad alimentaria o el medio ambiente, ya que los OGM aprobados pasan pruebas en este sentido mucho más rigurosas que las variedades convencionales. Se trata de una medida destinada exclusivamente a la información del consumidor y a garantizar su capacidad de elección, según ha declarado en ocasiones la Comisión Europea. Sin embargo, según muchos las exigencias de etiquetado, trazabilidad de los OGM y sus sobrecostes asociados, así como las invocaciones a la "contaminación" de los no-OGM; no son otra cosa que medidas cuyo objetivo es sacar fuera del mercado a los OGM por motivos ideológicos, a falta de argumentos científicos que tengan que ver con la salud o el medio ambiente.

 

Otros países obvian todo este problema etiquetando al contrario (etiquetado negativo). Es decir, se etiquetan no los alimentos que contengan OGM sino los que no los contengan o no garanticen que no los contienen, con lo que la elección del consumidor queda igualmente garantizada con mucho menor coste y problemática.

 

http://www.jrc.cec.eu.int/our_work/GMCrops.pdf

 

 

 


Con la excepción de las disposiciones legales, está expresamente prohibida la reproducción y redifusión sin nuestro permiso expreso de todo o parte del material contenido en esta web, incluyendo como tal la hipervinculación en páginas de marcos.