08/06/00

Remitido por ARPOV-ASA

Discursos de la Jornada sobre Avances genéticos en el cultivo de soja desarrollados en Estados Unidos y en Argentina.

Buenos Aires 6 de junio de 2000. Organizado por la Asociación Argentina de Protección de las Obtenciones Vegetales (ARPOV) y la Asociación Semilleros Argentinos (ASA).


Hector Eloy Justo Baigorri

    Técnico de la EEA INTA Marcos Juárez a cargo de la coordinación nacional y coordinación de la Región Pampeana Norte de la "Red nacional de evaluación de cultivares de soja", desde 1987 a la fecha.

AVANCE GENETICO EN EL CULTIVO DE SOJA EN ARGENTINA

El mejoramiento genetico del cultivo de soja en Argentina ha logrado importantes progresos en aspectos tales como rendimiento, comportamiento sanitario y la tolerancia al herbicida glifosato, que contribuyen a que nuestro país continúe expandiendo la superficie de siembra e incrementando la producción de este cultivo.

AVANCE GENETICO EN RENDIMIENTO

 El avance genético en rendimiento en la Argentina ha sido estimado por diversos autores y con diferentes fuentes de germoplasma.

 En la década del 80 en promedio se estimaba en un 1% anual y en la década del 90 los porcentajes de incremento del rendimiento para los grupos de madurez (GM) IV al VIII varian entre: GM IV 0,6 y 1,17%, GM V 0,4 y 1,5 %, GM VI 0,6 y 1,6 %, GM VII 1 y 1,1 % y el GM VIII 0,7%.

La Red Nacional de Evaluación de Cultivares de Soja (RECSO), anualmente actualiza la caracterización de los cultivares disponibles en el mercado de semillas. Uno de los aspectos considerados es el rendimiento, esta información resulta útil para determinar cuales son los cultivares superiores inscriptos cada campaña en cada GM.

En las Tablas 1 a la 5 se presenta la evolución en rendimiento de los cultivares de GM IV al VII entre las campañas 1992/93 y 1998/99, en el área núcleo sojera (Subregión II-4), sur de Sta Fe, sudeste de Cba y Norte de Bs.As.

El número de ensayos que anualmente se conducen, permiten identificar en una campaña, los cultivares superiores en rendimiento. Los objetivos de la RECSO, difundir esta información y acelerar la adopción de los materiales destacados por su rendimiento, sanidad y comportamiento agronómico en general y las practicas de manejo que permiten maximizar la expresión del potencial de rendimiento de los ambientes y los cultivares.

Es decir, definir para cada ambiente cuáles son los GM, fechas de siembra, espaciamientos y densidades de siembra más convenientes.

AVANCE GENETICO EN SANIDAD

Los problemas sanitarios del cultivo se incrementan campaña a campaña, el trabajo de mejoradores y patólogos permitió superar la aparición del Cancro del Tallo, rápidamente, en la actualidad no se incriben cultivares susceptibles a esta enfermedad.

Entre otras enfermedades importantes se menciona a Phytophthora, Muerte Súbita y la Podredumbre Marron del Tallo. Con respecto a plagas se reportó en la campaña 1997/98 la presencia de la plaga más importante del cultivo de soja, el Nematodo del Quiste de la Soja.

Estos problemas sanitarios requieren de un intenso trabajo entre mejoradores y patólogos, para evitar que los mismos reduzcan la potencialidad productiva alcanzada.  

AVANCE GENETICO EN LA TOLERANCIA A GLIFOSATO

La incorporación de este carácter en la soja ha sido revolucionario porque el mismo reúne las siguientes características:

- simplicidad, efectividad y economía en el control de malezas.

- el glifosato es un herbicida poco tóxico y de rápida degradación y

- este sistema tiene muy buena adaptación a la siembra directa (SD).

Esto determina:

- Mejora en la rentabilida relativa.

- Avance del cultivo de soja a nuevas zonas de producción (girasoleras, tamberas, arroceras, ganaderas).

- Adopción masiva de estos cultivares.

- Mayor avance de la SD.

CONSIDERACIONES

Las actuales características de la producción de soja:

- Problemas sanitarios.

- Competitividad de los mercados.

- Creciente diferenciación por calidad de la producción.

Imponen la necesidad de:

- Desarrollar programas de investigación en soja que respondan a la importancia de este cultivo, tal es el caso del mejoramiento genético.

- Complementar el trabajo de los programas de mejoramiento públicos con los privados, para optimizar el uso de los recursos, en lo referente a objetivos, desarrollos biotecnológicos, etc.

- Desarrollar lineas de trabajo estratégicas para el país, en especial en calidades diferenciadas.

Esto permitirá posibilitar la continuidad y expansión del negocio de la soja, para que contribuya al desarrollo de nuestro país y a solucionar los problemas nutricionales del mundo.


Dr. Keith Whigham.

Professor of Agronomy

Iowa State University

Ames, Iowa, USA

Historia de la soja

 Los primeros registros escritos sobre la soja se encontraron en libros chinos del año 2838 antes de Cristo. Los chinos, hacían referencia a un grupo de granos sagrados, entre los cuales se incluían: soja, arroz, trigo y cebada. Estos granos eran considerados esenciales para la existencia de la civilización china.

La Lysine usuries es un progenitor silvestre de la soja, encontrada en Corea, Taiwan, Japón, China central, Nordeste de China y área cercanas a Rusia. El tipo silvestre puede cruzarse con la soja y es frecuentemente utilizada en programas de mejoramiento para incorporar características específicas deseadas.

La soja fue domesticada por primera vez en el norte de China en el siglo XI antes de Cristo. La forma cultivada de la soja fue introducida en Corea desde el norte de China y en Japón entre el 200 A.C. y el 300 D. C.

En 1765, Henry Younger sembró en su campo del estado de Giorgia, soja por primera vez en Estados Unidos. Un marino, Samuel Bowen, había comprado las semillas provenientes de China, vía Inglaterra. Las plantas fueron primero utilizadas como ornamentales.

La soja ha sido utilizada de distintas maneras, como hortalizas frescas, como porotos secos, en salsa de soja, leche de soja, etc.

Hoy, el aceite de soja se encuentra en muchos productos alimenticios e industriales. La lista de productos derivados de la soja está en el orden de los 100 y se encuentran nuevos usos continuamente.

La primera soja procesada en Estados Unidos, en 1911, provenía de China. En 1941, la superficie de soja sembrada para grano excedía la superficie sembrada para forraje. El establecimiento de procesadores en el medioeste norteamericano permitió el desarrollo del mercado de la soja y la rápida expansión del cultivo alrededor de este mercado.

 La historia de los rendimientos en Estados Unidos

 El primer registro de producción de soja en estados Unidos data de 1924. La siguiente tabla documenta los cambios en el área de producción y en los rendimientos durante los pasados 75 años.

 

Año

Área cosechada   (000 ha)

Rendimiento (Tn/ha)

1924

181

0.74

1934

630

1.00

1944

4.148

1.26

1954

6.902

1.34

1964

12.467

1.53

1974

20.786

1.59

1984

26.766

1.89

1994

24.639

2.78

1999

29.343

2.45

 La producción de soja se expandió rápidamente entre 1940 y 1970. Desde 1970, los cambios en el área sembrada se debieron a los cambios en el clima, en los precios y en la rentabilidad.

 Ganancia genética en soja

El aumento en los rendimientos durante los últimos 75 años, han sido 23 Kg./ha año. Durante los últimos 25 años, la ganancia ha sido 34 kg./ha año. La ganancia mayor se ha dado en los últimos 20 años, en los que se registró un incremento de 60 kg./ha año.

Es muy difícil determinar qué porcentaje de la ganancia en rendimientos se debe a la genética y que porcentaje se debe al manejo. Sin embargo, hay estudios que estiman que la ganancia genética es la responsable del 60 al 70% del incremento de los rendimientos y el manejo sería responsable de la estabilidad de este aumento.

Los mejoradores utilizan tradicionalmente el mejoramiento y selección genética, la ingeniería genética y otras nuevas tecnologías para mejorar la ganancia genética de la soja. Los productores utilizan la selección de variedades, el mejoramiento de la calidad de semillas, la fertilidad del suelo, la labranza, el control de malezas, enfermedades e insectos, el control de cosecha y el mejoramiento del almacenamiento para mejorar el rendimiento de la soja.

Ambos, mejoradores y productores, deben trabajar juntos para mejorar la rentabilidad de la agricultura .


 Presentación del Ing. Marcelo Labarta del INASE:

Los objetivos implícitos de la Ley de Semillas y Creaciones Fitogenéticas Nº 20247 son “promover una eficiente actividad de producción y comercialización de semillas, asegurar a los productores agrarios la identidad y calidad de la simiente que adquieren y proteger la propiedad de las creaciones fitogenéticas.

La adhesión de la Argentina en 1994, al Acta de 1978 del Convenio Internacional de la Unión Internacional para la Protección de las Obtenciones Vegetales (UPOV) permitió a los obtentores nacionales contar con un marco legal apropiado y por el que sus derechos como tales son reconocidos en virtud de un convenio internacional con bases uniformes y armonizadas  entre sus Estados miembros.

Esto y la reglamentación de la Ley de Semillas permitió incrementar las solicitudes de protección de nuevas creaciones fitogenéticas y, consecuentemente en los títulos de propiedad otorgados a partir de esta adecuación normativa. Este incremento se manifiesta en 925 títulos de propiedad otorgados y vigentes desde 1992 al presente, un 250% mayor respecto de los 346 títulos de propiedad otorgados desde 1981 hasta 1991. Esta tendencia continúa vigente a la fecha.

Los frutos de este esfuerzo conjunto no tardaron en plasmarse en la generación de nuevos programas de fitomejoramiento una mayor disponibilidad de variedades para el agricultor, así como en un mayor incremento en el intercambio comercial nacional e internacional de semillas mejoradas y, paralelamente, el control tendiente a garantizar los legítimos derechos de los obtentores.

Cuando pensamos en el avance genético en el cultivo de la soja, lo primero que viene a nuestra mente es el advenimiento de los cultivares genéticamente modificados  por recombinación de ADN, acompañado por otras modernas tecnologías que posibilitaron que el productor argentino pueda optar hoy por estas variedades, así como por variedades con otras características mejoradas como por ejemplo resistentes a cancro del tallo, obtenidas por técnicas convencionales en este último caso.

En marzo de 1996, la SAGyP autoriza la comercialización de productos  y subproductos provenientes de la línea 40-3-2.  Desde entonces y hasta la fecha, se encuentran inscriptas en el Registro Nacional de Cultivares  y en el Registro Nacional de la Propiedad de Cultivares 57 cultivares de soja genéticamente modificados en comparación con 67 cultivares no genéticamente modificados, durante el mismo período.

El trabajo realizado por los fitomejoradores y la aceptación de estas nuevas variedades por parte del productor argentino, hicieron posible que durante la última campaña agrícola más del 80 % de la superficie sembrada de soja correspondiera a variedades transgénicas.

Están dadas las condiciones para que podamos seguir promoviendo la eficiente actividad de producción y comercialización de semilla; a través de un mercado claro y transparente, donde el comerciante honesto se vea beneficiado y quien actúa al margen de lo legalmente establecido sea sancionado; están dadas las condiciones para que podamos continuar asegurando al productor agrario la identidad y la calidad de la semilla que adquiere: de manera que el responsable de identificar la semilla a través de un rótulo oficial, responda efectivamente ante un eventual reclamo; y están también dadas las condiciones para la protección de las creaciones fitogenéticas: otorgando un título de propiedad a su obtentor sobre una creación fitogenética que cumpla con los requisitos establecidos, dentro de las limitaciones de orden público e interés general establecidas por ley.

El funcionamiento que hemos tenido hasta ahora nos permitió avanzar a nivel nacional e internacional y posicionarnos a la vanguardia dentro de los países sudamericanos. También sabemos que nos falta continuar y no es cuestión de determinados sectores sino de todos.

Paradójicamente, el avance tecnológico con la disponibilidad de nuevas variedades, nos enfrenta con el aumento de la bolsa blanca, semilla ilegal que no se encuadra dentro del sistema y que, por consiguiente no ofrece ninguna garantía de identidad ni de calidad a quien la adquiere, además de competir deslealmente en el mercado.

El INASE convencido de la importancia del avance genético, de la disponibilidad de nuevas variedades y de las inversiones con un sistema de protección de derechos de obtentor que incentive  este desarrollo y a la vez garantice el eficaz ejercicio de este derecho, estamos trabajando firmemente  en este sentido. Este trabajo se traduce  en la promoción del uso de semilla legal rotulada y reforzando el control de la semilla ilegal.

El compromiso oficial del INASE es eficientizar nuestra actividad y fortalecer el control; de activar los mecanismos necesarios para adecuar nuestra legislación en materia de derechos del obtentor al Acta 1991 de la UPOV y de continuar nuestro trabajo con la seriedad y transparencia con la que lo estamos conduciendo actualmente.

Sabemos que no será sencillo, pero sabemos también que no es un objetivo ambicioso si aunamos esfuerzos junto con los fitomejoradores, la producción, el comercio y los destinatarios de este esfuerzo: los productores, cada uno desde su posición asumiendo el compromiso de responsabilidad, transparencia y seriedad que corresponde.

 

 


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