06/09/01

 

Nota de la Comisión Europea

 

Ciencias y tecnologías biológicas: Lanzamiento de la consulta pública

 

Bruselas, 04 de septiembre de 2001. La Comisión ha iniciado hoy marcha una amplia consulta pública sobre las ciencias y tecnologías biológicas, como preparación a una iniciativa política prevista para más adelante este mismo año. La Comisión ha publicado un documento de consulta - "Hacia una visión estratégica de las ciencias y tecnologías biológicas" - que refleja toda la serie de cuestiones vinculadas a la revolución biotecnológica.

 

 El 27 y 28 de septiembre, la Comisión organizará una conferencia en la que se reunirán las numerosas partes interesadas para impulsar un amplio y constructivo debate público sobre la biotecnología en Europa. En el Consejo Europeo de Estocolmo de marzo de 2001, la Comisión subrayó la necesidad de que Europa domine las tecnologías de vanguardia, fundamentales para la transición hacia una economía sostenible y basada en el conocimiento. Reconociendo también que las ciencias y tecnologías biológicas son fuente de problemas éticos, sociales y económicos complejos, la Comisión se comprometió a elaborar un detallado documento orientativo para finales de 2001.

 

Con esta iniciativa, la Comisión desea contribuir al desarrollo de un planteamiento estratégico de futuro de la biotecnología en Europa. La Comisión presentará un plan de acción sobre nuevas iniciativas biotecnológicas de la UE y hará recomendaciones a los Estados miembros, autoridades locales, industria y otros interesados, conforme al principio de subsidiariedad y al Libro Blanco sobre la Gobernanza.

A propósito de la iniciativa de la Comisión, el Presidente Prodi comentó:

 

"Es importante, desde el punto de vista estratégico y a largo plazo, que Europa domine las nuevas tecnologías de vanguardia, en especial las ciencias y tecnologías biológicas, y las utilice en beneficio de la sociedad.

 

Debemos fijar correctamente nuestras prioridades y pensar en el futuro para que Europa, en las próximas décadas, ocupe su puesto en primera línea del desarrollo científico y tecnológico. Las cuestiones en juego son amplias y complejas y van mucho más allá de la preocupación actual por los alimentos modificados genéticamente o las células madre, por importante que esto sea. La Unión necesita una política de futuro coherente en las ciencias y tecnologías biológicas.

 

 La Comisión aportará su contribución a esta visión estratégica hacia finales de 2001. La consulta pública que ahora se inicia forma parte integrante de nuestro enfoque, y culminará en el documento orientativo de la Comisión a finales de año. Nos ayudará a todos a elaborar planteamientos coherentes que cumplan nuestros objetivos y preocupaciones fundamentales. Nos interesa especialmente la opinión de quienes, en definitiva, toman las decisiones: los ciudadanos, los consumidores, los pacientes.

 

En el espíritu de nuestro nuevo enfoque a la Gobernanza, quiero impulsar el diálogo e implicar a todas las partes interesadas en este área política clave. En este debate, todos deberíamos luchar para evitar simplificaciones y generalizaciones engañosas."

 

Importancia estratégica pero también nuevos retos y disyuntivas

 

La revolución de las ciencias y tecnologías de la vida está creando nuevas oportunidades para la protección del medio ambiente, la atención sanitaria, la agricultura y la producción de alimentos, la producción energética y sus usos industriales, tanto en los países desarrollados como en los países en vías de desarrollo. Entre las aplicaciones y utilizaciones posibles están la producción masiva, más barata y segura, de medicamentos (por ejemplo, para la diabetes o los trastornos del crecimiento), la mejor adaptación de medicamentos y terapias a las necesidades individuales gracias a la información genética, la modificación de plantas y cultivos comestibles para resistir la sequía o para gestionar con más eficacia las cosechas y la producción de alimentos, el saneamiento biológico de lugares contaminados, energías más limpias y procesos industriales más limpios.

 

La combinación del rápido progreso científico y tecnológico y el potencial para satisfacer una amplia gama de necesidades humanas en cuanto a salud, calidad de vida, alimentación y medio ambiente explica la importancia estratégica de las ciencias y tecnologías biológicas. Seguramente los europeos exigirán productos y servicios derivados de este desarrollo. Por lo tanto, Europa debe ser plenamente capaz de hacer frente a las implicaciones en cuanto a seguridad e impacto ético y social, y debería tener la capacidad de suministrar y producir, además de utilizar, las nuevas tecnologías.

Sin embargo, las ciencias y tecnologías de la vida plantean también nuevos retos y delicadas disyuntivas a los que hay que enfrentarse individual y colectivamente.

 

·        El potencial tecnológico de las ciencias y tecnologías de la vida es inmenso. Pero ¿es importante saber más de este potencial, garantizar su utilización y desarrollo seguros y entender mejor cómo puede materializarse el potencial tecnológico en contextos socioeconómicos concretos? ¿Quién se beneficiará? ¿Saldrá alguien perdiendo? y ¿cuál es el papel de la sociedad en la dirección de este desarrollo?

 

·        ¿Qué investigación se necesita para dar el mejor apoyo al desarrollo tecnológico y las políticas públicas?

 

·        ¿Cuáles son las implicaciones éticas y sociales de la investigación y la tecnología aplicadas y cómo debemos tratarlas?

 

·        Europa sigue estando a la zaga de los EE.UU. en cuanto a innovación y competitividad y al desarrollo de una industria biotecnológica viable que cree más empleo cualificado y riqueza. ¿Qué hace falta para salvaguardar y desarrollar la capacidad de investigación e innovación de Europa? Algunas regiones de Europa han conseguido promover la creación de nuevas empresas biotecnológicas. ¿Qué se puede aprender de su éxito?

 

·        La revolución en las ciencias y tecnologías biológicas es una realidad global. Muchos países del mundo, tanto ricos como pobres, van a utilizar estas nuevas tecnologías. ¿Cuál es el papel de Europa como actor influyente y responsable, sobre todo hacia los países en vías de desarrollo?

·        ¿Cómo, y en qué medida, puede canalizarse el potencial de la biotecnología para tratar las necesidades específicas de los países en vías de desarrollo: (a) tratamiento de las enfermedades tropicales (relacionadas con la pobreza) (b) presión sobre las comunidades rurales y demanda cada vez mayor de alimentos (c) problemas medioambientales (d) otras necesidades de desarrollo?

 

·        Europa se beneficia de un amplio debate público sobre temas relacionados con las ciencias y tecnologías biológicas. Pero, ¿dialogan las partes interesadas? ¿Hay convergencia de puntos de vista? ¿Cómo puede garantizarse el diálogo en sociedades plurales?

 

Objetivos del documento orientativo de la Comisión de final de año

 

Con las propuestas que hizo en julio la Comisión sobre un reglamento complementario sobre OGM, la UE se propone instaurar el que probablemente sea el sistema de autorización más estricto que existe y la información para el consumidor más completa. La creación de la Autoridad Alimentaria Europea garantizará que la Comunidad sigue estando asesorada por algunos de los mejores científicos. El Grupo sobre ética de la ciencia y de las nuevas tecnologías, grupo asesor independiente de la Comisión, ofrece una valiosa contribución para aclarar y tratar las implicaciones éticas.

 

La Comisión considera que el significado y los retos de las ciencias y tecnologías biológicas justifican también una amplia revisión política que garantice la coherencia de éstas para que los europeos puedan recoger sus frutos, respetando al mismo tiempo nuestros valores éticos y sociales y haciendo frente a las disyuntivas. Tanto en el trabajo preparatorio como en el documento definitivo, es importante respetar el principio de subsidiariedad y definir claramente quién es, o debería ser, el responsable de cada cosa. Conforme al Libro Blanco sobre la Gobernanza, la Comisión quiere centrarse en toda la serie de posibles medidas "laterales", además de la legislación tradicional.

 

La consulta pública

 

Como preparación al documento orientativo para finales de 2001, la Comisión lanza ahora una amplia consulta pública. No se trata de un acontecimiento aislado - el diálogo y la consulta públicas seguirán siendo parte integrante de nuestro enfoque de las ciencias y tecnologías biológicas, de acuerdo con el Libro Blanco sobre la Gobernanza.

 

Hoy la Comisión presenta un documento de consulta con una visión a fondo de las numerosas cuestiones importantes que están en juego. Expone algunas de las reflexiones de la Comisión en estos momentos y plantea temas y cuestiones específicas para los que desearía respuestas. La consulta no se limita a estas cuestiones, por lo que se agradecería cualquier contribución.

 

El documento de consulta podrá consultarse en la nueva dirección de EUROPA http://europa.eu.int/comm/biotechnology que se inaugurará a mediados de septiembre. Para estimular el diálogo, los comentarios del público recibidos por correo electrónico podrán colocarse en esa página Internet si se solicita.

 

Los comentarios y contribuciones deberán presentarse hasta el 23 de noviembre de 2001:

 

·        Por correo a "Biotecnología, BREY 7/329, Comisión Europea, Rue de la Loi 200, B-1049 Bruselas, Bélgica" o por fax +32 2 295 76 37

 

·        Por correo electrónico a ec-biotechnology@cec.eu.int

 

La Comisión organizará también los días 27 y 28 de septiembre de 2001 una conferencia de consulta a la que invitará a las partes interesadas.

 


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